El director Pavel Talankin, ganador del Oscar al mejor documental por ‘Mr. Nobody Against Putin’, vivió un contratiempo cuando la TSA lo obligó a facturar la estatuilla como equipaje de bodega. El premio tardó dos días en llegar a Frankfurt.
El director de Mr. Nobody Against Putin, Pavel Talankin, tuvo que facturar la estatuilla del Oscar que ganó como equipaje de bodega durante un vuelo de Nueva York a Frankfurt. La medida fue impuesta por agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), quienes argumentaron que el premio podría ser usado como arma.
Talankin, que viajaba sin equipaje facturado, entregó la estatuilla a la TSA, que la colocó en una caja y la envió a la bodega del avión. Al llegar a Frankfurt, el realizador esperó en la cinta de equipaje hasta que no quedó ninguna valija, pero el Oscar nunca apareció. Tras realizar la denuncia correspondiente, la aerolínea Lufthansa confirmó el viernes que la estatuilla había sido localizada y se encontraba bajo su custodia en Frankfurt.
“Confirmamos que la estatuilla del Oscar ya ha sido localizada y se encuentra a salvo bajo nuestra custodia en Frankfurt. Estamos en contacto directo con el cliente para coordinar su devolución lo antes posible. Lamentamos sinceramente las molestias ocasionadas y hemos pedido disculpas al propietario”, indicó Lufthansa en un comunicado. La aerolínea añadió que se está llevando a cabo una revisión interna de las circunstancias.
Mr. Nobody Against Putin ganó el Oscar al mejor documental en marzo pasado. Talankin, que era profesor en un pequeño pueblo ruso, grabó en video las actividades escolares que promovían la guerra de Putin en Ucrania y sacó clandestinamente los discos duros del país para colaborar con el codirector David Borenstein. En su discurso de aceptación, Talankin pidió: “En nombre de nuestro futuro, en nombre de todos nuestros hijos, ¡detengan todas estas guerras ahora!”.
