El piloto argentino convocó a cerca de medio millón de personas en Palermo para un show de Fórmula 1 que incluyó exhibiciones, música y un emotivo homenaje a Juan Manuel Fangio.
Una multitud se congregó este fin de semana en el barrio porteño de Palermo para presenciar la exhibición de Franco Colapinto, el piloto argentino que ha revitalizado el interés por la Fórmula 1 en el país. La convocatoria, calculada en medio millón de personas, transformó las avenidas Libertador y Sarmiento en un improvisado circuito.
La jornada comenzó temprano, con largas filas para ingresar a los espacios públicos habilitados. Si bien la apertura de puertas a las 8:45 generó algunos incidentes menores cuando varias vallas fueron derribadas, la situación se normalizó rápidamente y el flujo de público continuó sin interrupciones hasta después del mediodía.
El show principal comenzó cerca de las 12:45, con la primera salida a pista de Colapinto a bordo de un monoplaza con motor V8. El piloto realizó cinco pasadas por el trazado, combinando velocidad, trompos controlados y saludos al público. Previamente, la orquesta sinfónica de Buenos Aires y la cantante Soledad Pastorutti animaron la espera, aunque esta última tuvo menor audiencia directa debido a que muchos espectadores se ubicaron cerca de las tribunas.
Uno de los momentos más destacados fue cuando Colapinto se subió al Mercedes que Juan Manuel Fangio condujo para ganar dos de sus cinco títulos mundiales. Con un casco de época y una bandera argentina, el piloto recorrió la pista, aunque debió detenerse por el polvo que le afectó los ojos. En un gesto que generó aplausos, rompió el protocolo, saltó las vallas y se acercó a saludar a un sector destinado a personas con discapacidad.
La exhibición, que duró aproximadamente 25 minutos, dejó como balance una jornada de alto impacto para los fanáticos del automovilismo y renovó las expectativas sobre la posibilidad de un Gran Premio de Fórmula 1 en Argentina.
