Un proyecto de ordenanza presentado en el Concejo Municipal de Rosario busca garantizar el funcionamiento anual de refugios para personas en situación de calle. La iniciativa incluye la creación de un fondo que se nutriría, entre otras partidas, con un porcentaje de los ingresos de los ediles.
El espacio político Principios y Valores presentó esta semana en el Concejo Municipal de Rosario un proyecto de ordenanza denominado RE.JO.CA (Red San José y San Cayetano). La iniciativa tiene como objetivo garantizar el funcionamiento de los refugios para personas en situación de calle durante los 365 días del año.
El punto que ha generado mayor debate se encuentra en el artículo 5 del proyecto, donde se propone la creación del ‘Fondo Patriótico Solidario Municipal de Inclusión Social’. Según la propuesta, este fondo se integraría con el 10 por ciento del sueldo mensual de los 28 concejales de la ciudad, además de partidas presupuestarias específicas y donaciones. El texto no especifica si se trata de una contribución voluntaria u obligatoria.
La presentación del proyecto estuvo a cargo del dirigente local Miguel Ángel Comba, aunque responde a la línea nacional del ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno. El proyecto no es aislado; datos del municipio indican que los pedidos de ayuda social crecieron más del 30% en Rosario durante el último año. Los refugios municipales operaron todo el verano con el 90% de su capacidad ocupada.
El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, había admitido previamente que las cifras oficiales de pobreza no reflejan la realidad local y que el crecimiento de personas en situación de calle es visible en la ciudad.
La ordenanza señala que los dispositivos actuales son necesarios pero insuficientes, ya que suelen activarse principalmente en invierno, mientras que la problemática es permanente. Entre las medidas concretas, se propone la creación de un nuevo refugio con 40 plazas en la zona noreste de la ciudad, destinado específicamente a familias para evitar su separación.
Además, el proyecto exige la implementación de dispositivos de Atención Primaria de la Salud con equipos interdisciplinarios (médico clínico, psicólogo y psiquiatra) en cada refugio, para abordar consumos problemáticos y salud mental. También impulsa la creación de Cooperativas de Reconstrucción Comunitaria y programas de capacitación laboral para promover la autonomía económica de las personas alojadas.
