El neurocirujano, imputado por homicidio con dolo eventual, ejerció su derecho a declarar y rechazó las acusaciones durante la audiencia del jueves.
El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los imputados en el nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, se declaró inocente este jueves al ejercer su derecho a declarar. «Soy inocente y lamento mucho su muerte», afirmó el profesional, investigado por su rol como médico personal del astro futbolístico.
En una audiencia donde estaba previsto el testimonio de Giannina Maradona, Luque solicitó declarar de forma sorpresiva, lo que motivó la suspensión de los otros testigos citados para la jornada. En su declaración, el médico cuestionó aspectos clave de la investigación forense, incluyendo la duración de la agonía previa al fallecimiento y las conclusiones sobre el estado cardíaco de Maradona.
«Estoy completamente seguro de que eso no sucedió», expresó Luque respecto a la presunta agonía de 12 horas. También puso en duda los métodos de la autopsia, señalando que no se midieron las cavidades cardíacas para determinar una posible miocardiopatía dilatada. Sobre el edema pulmonar agudo indicado en el informe, el neurocirujano planteó interrogantes sobre los efectos de la reanimación practicada.
Respecto a su vínculo con Maradona, Luque detalló que lo conoció entre 2016 y 2017 a través de un intermediario y que con el tiempo pasó de ser su «ídolo» a su «amigo». Aclaró que no era el responsable de la medicación cardíaca del Diez y que otro profesional había decidido suspenderla años atrás.
Sobre su participación en la internación domiciliaria donde falleció Maradona, el médico fue enfático: «Yo dije explícitamente que era neurocirujano. Dijeron de buscar un clínico; dije que estaba de acuerdo. Dicen que lo aislaba, eso es falso. Jamás». Afirmó que no estaba a cargo de esa internación y que los enfermeros no le reportaban novedades clínicas.
La fiscalía investiga a Luque por restarle importancia a síntomas de insuficiencia cardíaca, omitir controles y no convocar especialistas, además de presuntamente falsificar una firma de Maradona. El cargo es de homicidio con dolo eventual, que prevé penas de hasta 25 años de prisión.
En el juicio también están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el enfermero Ricardo Omar Almirón, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna, el psicólogo Carlos Ángel Díaz, Nancy Edith Forlini y Mariano Ariel Perroni. La enfermera Gisela Madrid será sometida a un juicio por jurados en fecha a definir.
