El entrenador auriazul evaluó el traspié en el Ducó, destacó el desempeño colectivo y apuntó a la inmediata recuperación del equipo pensando en los compromisos internacionales.
Jorge Almirón, director técnico de Rosario Central, manifestó su descontento tras la derrota 3-1 frente a Huracán en el estadio Tomás Adolfo Ducó. El resultado complica la aspiración del equipo en el torneo local, mientras continúa su participación en la Copa Libertadores.
«No perdemos por errores propios, acá no buscamos excusas ni culpables», afirmó el entrenador en la conferencia de prensa. «En este club ganamos y perdemos todos. Seguramente le van a caer a Pol Fernández, que es un gran jugador y aporta mucho para nosotros. Por lo que se vio durante el partido, terminar con una derrota no me parece justo».
Almirón se refirió a la complejidad del partido: «Son partidos difíciles de explicar. Hablar de injusticia en el fútbol siempre es difícil. Sobre el final estuvieron muy marcados los errores y nosotros tenemos que dejar atrás esto rápidamente y hay que pensar en lo que sigue».
El estratega también analizó aspectos tácticos: «El adversario juega bien y en su cancha representa siempre un desafío muy complicado. Creo que el penal donde nos empatan era una jugada evitable. En el complemento buscamos por todos lados, con cambios ofensivos para tratar de llegar a la victoria. No tuvimos sobresaltos, pero manejamos mal esos últimos minutos».
Respecto a la sensación final, expresó: «Veo injusto el resultado. Llegar a esta cancha y jugar de esta manera, como lo hicimos, es bueno. Pero cuando se pierde duele, cambia todo y pasa todo a un segundo plano». Sobre las causas concretas de la caída, señaló: «En el segundo gol de ellos teníamos una jugada a favor nuestro, y terminó en gol de ellos. La verdad es que los últimos minutos no fueron lo que veníamos mostrando. Nos vamos con una sensación fea todos».
Mirando hacia adelante, Almirón fue concluyente: «Desde este momento sólo pensamos en ganar en Paraguay. Y este trámite que mostró el equipo nos demuestra que podemos dar pelea en los dos lados. Nos duele la derrota, pero sacaremos conclusiones. Tengan la plena seguridad de que la manera de jugar y de intentar no cambiará».
