El cuerpo de Maitena Luz Rojas Garófalo, de 14 años, fue hallado en un descampado. La Justicia analiza las circunstancias del hecho, incluyendo cartas de despedida y contactos con números extranjeros hallados en su celular.
La muerte de Maitena Luz Rojas Garófalo, la adolescente de 14 años que era intensamente buscada en Merlo, quedó bajo investigación judicial tras el hallazgo de su cuerpo en General Las Heras. El cuerpo fue encontrado el jueves por la tarde en un descampado, un día después de que su familia denunciara su desaparición. Según las primeras observaciones, no presentaba signos de violencia, aunque la causa sigue bajo análisis.
La joven había sido vista por última vez el miércoles cerca de las 8 de la mañana en la puerta de la Escuela de Educación Secundaria N°16. Ese día llegó junto a su hermana mayor, pero antes de ingresar le dijo que iba a saludar a una amiga y finalmente no entró al establecimiento. Horas después, su madre descubrió que no había asistido a clases y realizó la denuncia.
Desde el inicio se supo que la adolescente dejó su celular en su casa, algo considerado inusual por su entorno. Además, llevaba la tarjeta Sube y cerca de 40 mil pesos en efectivo. A través de cámaras de seguridad, los investigadores reconstruyeron su recorrido: a las 8.20 fue captada caminando sola con su mochila, luego tomó el tren de las 9:15 con destino a Las Heras. El registro de la Sube confirmó que descendió cerca de las 10 en esa localidad.
La búsqueda se trasladó a General Las Heras y terminó el jueves con el hallazgo de su cuerpo. La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a un suicidio, aunque no descartan otras líneas de investigación.
En la vivienda familiar, se hallaron nueve cartas de despedida dirigidas a familiares y amigos, además de correos electrónicos programados para ser enviados posteriormente. En uno de los escritos, la joven expresó que «quería estar en un lugar tranquilo», lo que refuerza la idea de una planificación previa.
Sin embargo, surgió otra línea de investigación al revisar el celular que dejó en su casa. Su familia encontró chats y llamadas con números extranjeros. Según allegados, esos contactos «continuamente la instigaban al suicidio y hablaban en la cotidianeidad de la idea de suicidarse como una gracia». La familia expuso esa situación públicamente y afirmó que, junto a la Fiscalía y la Policía Científica, descubrieron que personas con nombres ficticios, desde números de países limítrofes, «indujo a que Maitena se fuera de forma voluntaria».
Con estos elementos, la Justicia busca determinar si la adolescente actuó por decisión propia o si existió algún tipo de instigación. La investigación se centra ahora en identificar a las personas detrás de esos contactos y establecer si tuvieron un rol en el desenlace. Hasta el momento, no hay imputados en el caso.
