El juez José Boaglio formuló cargos contra el adolescente de 15 años y resolvió mantenerlo en un centro de menores. La investigación, que continúa, analiza la planificación del hecho y el rol de las redes sociales.
El juez José Boaglio formuló este viernes los cargos contra el adolescente de 15 años acusado de matar a Ian Cabrera, de 13, en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. La autoridad judicial resolvió que el joven continúe alojado en un centro de atención para menores y estableció el principio de reserva para todas las actuaciones futuras de la causa.
Tras la audiencia, realizada en los Tribunales de San Cristóbal con el imputado conectado en línea desde Santa Fe, los fiscales de la Unidad Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente brindaron una conferencia de prensa. El fiscal regional Carlos Vottero expresó su disconformidad porque el juez no permitió la presencia física del adolescente en la sala, argumentando que su asistencia hubiera facilitado «el entendimiento, la reflexión y la responsabilización» por lo ocurrido.
Por su parte, el fiscal Luis Schiappa Pietra se mostró conforme con las medidas dispuestas, que fueron recomendadas por organismos de Niñez y otras áreas del Poder Ejecutivo. «Esta es una investigación muy compleja», afirmó, y señaló que «desde el MPA pudimos reconstruir una parte importante de los momentos previos y posteriores al hecho». Agregó que el caso «tuvo cierta planificación» y que «esa planificación estuvo atravesada por una serie de vínculos con redes sociales», aspectos que son materia de investigación.
El fiscal Mauricio Spinoza informó que la escuela Mariano Moreno, al constituirse como escena del crimen, permanecerá cerrada por un tiempo más para fines investigativos, en coordinación con el Ministerio de Educación. La causa se rige por la ley 22.278, ya que la nueva legislación nacional entrará en vigencia recién el 5 de septiembre.
