Las cifras del INDEC que muestran una baja de la pobreza en el Gran Rosario durante el segundo semestre de 2025 generan cuestionamientos desde el área social municipal, que observa un aumento en las demandas de asistencia.
La última medición de pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para el segundo semestre de 2025 registró un descenso significativo en el Gran Rosario, pasando del 32.4% al 22.3% en personas y del 23.8% al 16.6% en hogares, en comparación con igual período de 2024. Sin embargo, estos datos contrastan con la percepción y el monitoreo territorial realizado por el municipio de Rosario.
Desde la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat local, a cargo de Nicolás Gianelloni, se señaló un «desfasaje» entre las estadísticas oficiales y la realidad observada en terreno. El funcionario municipal indicó que, según su seguimiento multidimensional, se registra un crecimiento superior al 30% en la demanda de ayuda social, así como un aumento de personas en situación de calle y en la utilización de servicios públicos como los centros de salud y los polideportivos.
Por su parte, el Ministerio de Economía de la provincia de Santa Fe, a través de su ministro Pablo Olivares, avaló los resultados del INDEC, atribuyendo la mejora a un proceso de desaceleración inflacionaria que impactó en la evolución de las canastas básicas.
Expertos y la propia gestión municipal han señalado posibles factores metodológicos que podrían incidir en la discrepancia, como la utilización de una estructura de consumo de 2024 para calcular la canasta básica y cambios en el cuestionario de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que afectan la medición de ingresos, especialmente en el sector informal.
