sábado, 7 marzo, 2026
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Las importaciones bajaron a mínimos de casi dos años: sobre stock preelectoral o recesión industrial?

Luego de un boom que llevó a las importaciones a coquetear con máximos históricos el año pasado, desde octubre se viene verificando una sostenida caída en las compras al exterior. Los especialistas se preguntan si esto tiene que ver con el estancamiento/caída de algunas actividades importantes para la economía argentina, como la industria, o si es producto de un sobre stockeo de las empresas en la previa de las últimas elecciones legislativas.

Según datos desestacionalizados del INDEC, en algunos meses de 2025 el país llegó a importar por cerca de u$s6.800 millones mensuales, una cifra solo superada en 2022 e inicios de 2023, época en la cual los precios internacionales de habían disparado por la guerra en Ucrania. Sin embargo, desde hace ya cinco meses que la tendencia cambió; el último dato oficial de enero mostró el nivel más bajo desde agosto de 2024.

Asimismo, para febrero el economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, Federico Bernini, señaló a partir de los datos de la Agencia de Recaudación y Controles Aduaneros (ARCA), el peor registro en 22 meses en términos de divisas corrientes. ”Más allá de que las importaciones tienen algo de estacionalidad, estamos importando lo mismo que en la recesión de 2024, cuando teníamos un tipo de cambio más alto, una actividad más alta y una economía menos abierta”.

Hipótesis 1: elevado adelantamiento de importaciones por temor a una devaluación post elecciones

Al respecto, el especialista marcó como una de las hipótesis la posibilidad de que el stockeo de las empresas antes de los comicios por el temor a una devaluación haya sido muy grande, por lo cual ahora esas mismas firmas podrían estar deshaciéndose de esa mercadería antes de volver a importar. “Para mí esa hoy es la principal explicación”, acotó.

Algo similar expresó en diálogo con Ámbito Gustavo Peregó, Director de Desarrollo de Nuevos Negocios en Latinoamérica de ABECEB. “Muchos creyeron que el dólar saltaba y aceleraron las importaciones. Eso luego no se tradujo en demanda inmediata por (lenta) recuperación de actividad y por precios que quedaron altos para aquellos que juraban que el dólar iba a superar los $2.000”, profundizó.

Hipótesis 2: la crisis de la industria manufacturera

Por su parte, el director de Desarrollo Productivo Sostenible en Fundar, Daniel Schteingart, coincidió en que “hubo un recontra pico en torno a las elecciones, posiblemente por comportamiento precautorio”, pero agregó también la incidencia del débil desempeño de la industria manufacturera. “Fijate que las importaciones de bienes de consumo y de vehículos siguen creciendo de manera interanual, mientras que lo que cae es lo demás (más asociado a procesos productivos e inversión)”, detalló.

Esta fue la segunda hipótesis de Bernini. “Argentina importa principalmente insumos y bienes de capital. Y los sectores que más importan insumos son la industria y la construcción, que son los que vienen más para atrás”, dijo a este medio.

Precisamente, este viernes el INDEC informó que la industria manufacturera encadenó en enero su séptima caída interanual consecutiva. Si bien en términos mensuales mejoró, los especialistas recomiendan esperar a los datos consolidados del bimestre, ya que suelen ser dos meses con parada de plantas.

¿Importaciones que no encuentran su demanda?

Más allá de que los rubros industriales más afectados son aquellos más expuestos a la apertura comercial, como el automotriz, el de electrodomésticos o la cadena textil-indumentaria, las empresas necesitan que haya una demanda para esos productos importados, que parecería haber encontrado cierto límite ante los bajos salarios, la volatilidad de tasas y la creciente morosidad en las familias. De hecho, según una encuesta que realiza habitualmente el INDEC, el 53,5% de los empresarios industriales no planea aumentar la producción debido a la falta de demanda interna.

En el marco de un seminario realizado por la Fundación ICBC, empresarios que importan desde China subrayaron en conversaciones con Ámbito que «el tema no es comprar la mercancía, sino venderla«. En ese sentido, algunos de ellos opinaron que la apertura generó una sobrevaloración del futuro de la actividad económica, lo cual llevó a un sobre stockeo y una posterior desaparición de algunos jugadores “esporádicos” del mercado.

Las importaciones desde Brasil se desploman ante un cambio estructural del sector automotriz

El intercambio comercial con Brasil explica parte del declive reciente de las importaciones, aunque en este caso los especialistas marcan que se trata de una situación más puntual/estructural de la industria automotriz. Sobre esto último, vale recordar que los autos chinos vienen ganando peso en toda la región.

Las compras hacia el país vecino cayeron por cuarto mes consecutivo y en febrero anotaron su mayor retroceso interanual desde julio de 2024, al derrumbarse 26,5%. En el sector automotriz se verificó un desplome del 41,8% (-u$s236,6 millones), que explicó el grueso de la variación negativa general; la mayor parte se debió a la reducción en la llegada de vehículos para el transporte de pasajeros.

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También resaltó una contracción del 76,1% en aceites combustibles de petróleo o de minerales bituminosos. Por el contrario, se observaron subas en las compras de las industrias del aluminio y el acero, y en papel y cartón.

“El complejo automotor concentra una parte muy significativa del comercio bilateral. En febrero las importaciones en este rubro retrocedieron por una menor producción de terminales locales y paradas técnicas en plantas. Al mismo tiempo, el comportamiento de otros rubros industriales sugiere que no se trata de un freno homogéneo de la actividad. Las importaciones de insumos metalúrgicos como acero, aluminio o mineral de hierro mostraron aumentos, lo que indica que ciertos segmentos de la industria continuaron demandando materiales básicos para producción o reposición de stocks. En ese sentido, la fuerte caída del comercio bilateral en el mes refleja más un ajuste sectorial concentrado en automotriz que un deterioro general del ciclo industrial”, analizó Peregó.

Abeceb prevé una reducción del déficit bilateral con Brasil en 2026 debido a un combo de factores que incluye la estabilidad del tipo de cambio real bilateral, la mayor desaceleración relativa de la economía argentina y la sustitución en el mercado local de autos brasileños por autos chinos.

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