La Cámara de Apelaciones de Rafaela habilitó el proceso para vender seis plantas industriales y un paquete de marcas, entre ellas SanCor, Mendicrim y Santa Brígida. El juez Marcelo Gelcich debe adecuar los pliegos antes de reabrir el cronograma de ofertas.
El proceso de quiebra de SanCor atravesó una instancia determinante. La Cámara de Apelaciones de Rafaela autorizó la continuidad del procedimiento de licitación para desprenderse de los activos centrales de la cooperativa láctea, que incluyen seis plantas industriales y un paquete de marcas comerciales.
Pese al aval judicial, la reapertura del cronograma aún no tiene fecha definida. El juez a cargo del concurso, Marcelo Gelcich, debe adecuar los pliegos a las pautas fijadas por el tribunal de alzada antes de reestablecer los plazos para la presentación de ofertas.
Esquema de venta y tasación
La licitación está dividida en siete lotes independientes: seis correspondientes a las unidades productivas y uno destinado a los activos intangibles y marcas comerciales.
- Establecimientos industriales: las plantas en venta se distribuyen en tres unidades en la provincia de Santa Fe (Sunchales, Gálvez y San Guillermo) y tres en la provincia de Córdoba (Devoto, Balnearia y La Carlota).
- Marcas y activos comerciales: el lote incluye SanCor, Mendicrim, Santa Brígida, Tholem y Quesabores.
Inicialmente, el conjunto fue cotizado en 52,1 millones de dólares (28 millones por infraestructura y 24,7 millones por activo comercial, de los cuales la marca SanCor representa 18,7 millones). La Cámara dispuso la actualización de estas cifras para ajustarlas al mercado actual e incorporar el impacto del incendio registrado en la planta de Sunchales a mediados del año pasado.
Requisitos y condiciones para los compradores
El fallo judicial establece que la elección de las ofertas no dependerá únicamente de la suma ofrecida. Los pliegos exigirán a los oferentes presentar un plan de negocios que detalle el compromiso de continuidad operativa y la absorción de personal. La evaluación se realizará mediante una grilla objetiva de puntuación.
La resolución también introduce aspectos financieros:
- Moneda de pago: se habilitó a realizar ofertas y pagos en pesos, tomando como referencia el tipo de cambio oficial vendedor del Banco Nación.
- Comparación de propuestas: se evaluarán ofertas globales por el paquete completo frente a posturas individuales por plantas o marcas, priorizando la opción que reporte el mayor valor para saldar las deudas con acreedores.
- Activos cautelados: el dinero obtenido por la planta de Sunchales y las marcas Mendicrim y Santa Brígida quedará depositado en una cuenta judicial reservada hasta que se resuelvan litigios pendientes sobre fideicomisos vinculados a su titularidad.
Interés empresarial
Antes de la suspensión temporal del trámite, diez empresas del sector agroindustrial y alimenticio adquirieron los pliegos para evaluar la compra de activos. Entre las firmas interesadas se encuentran L3N (vinculada a Adecoagro), Milkaut, Elcor (fabricante de La Tonadita), Punta del Agua, Failar (propietaria de La Tarantela), Fidulac, SanCor Seguros, Jewell Especialidades, Finanzas y Gestión, y Alimentos Fransro.
Varias de estas compañías mantienen antecedentes comerciales o alianzas operativas previas con la cooperativa.
Trasfondo de la crisis
El remate judicial busca dar salida a una parálisis institucional. Tras años de contracción productiva, SanCor ingresó en concurso preventivo en febrero de 2025 y su quiebra fue declarada oficialmente en abril de 2026.
En los meses previos a la liquidación, el nivel de procesamiento operaba a una fracción de su capacidad instalada (la planta principal de Sunchales funcionaba por debajo del 10%), con un pasivo verificado superior a los 86 millones de dólares y deudas salariales con su personal.
