Jesús de Miguel, de 30 años, falleció tras recibir un impacto de rodilla en el tórax durante un partido en Tenerife. Un cardiólogo explicó las condiciones excepcionales que pueden desencadenar una muerte súbita.
El futbolista Jesús de Miguel, de 30 años, murió este lunes después de recibir un golpe en el pecho con la rodilla del arquero Jesús Owono, de Andorra, durante un partido disputado en Tenerife. El episodio, conocido como «commotio cordis» (conmoción cardíaca), se registra con poca frecuencia en el fútbol y suele asociarse a otros deportes de contacto.
El cardiólogo Esteban San Dámaso, especializado en cardiología deportiva, declaró a La Capital que la muerte súbita por un golpe en el pecho requiere que se den «muchas condiciones al mismo tiempo». Entre ellas mencionó: la velocidad del impacto (superior a 65 km/h), un golpe perpendicular, que el objeto o parte del cuerpo que impacta sea de tamaño no muy grande y forma redondeada (como un codo o una rodilla) y que el impacto se produzca exactamente cuando el corazón está en «fase de recuperación». Un tórax delgado también contribuye a la posibilidad del cuadro.
Según San Dámaso, cuando esas variables coinciden se produce «una arritmia por fibrilación ventricular», que puede terminar en muerte. «En este caso que nos conmueve tanto, se dieron seguramente todas esas cosas. Es cierto que es muy poco frecuente pero si una persona queda tendida después de un golpe en el pecho hay que actuar de inmediato, el tiempo es vital», sostuvo.
De Miguel quedó tendido en el campo de juego. En un primer momento intentó levantarse pero rápidamente se descompensó. Fue trasladado y murió en el hospital.
Ante un hecho semejante, el cardiólogo indicó que «hay que hacer todo lo que esté al alcance para aumentar las chances de supervivencia»: reanimación cardiopulmonar y «tener a mano, para usar rápido, un desfibrilador externo automático (DEA)». Luego la persona debe ser trasladada con suma urgencia al centro médico más cercano.
San Dámaso se mostró conmovido por lo ocurrido: «Pocas veces un episodio de una muerte por un golpe en el pecho tiene una visualización directa. Este caso, además, se hizo viral por la violencia del hecho. Quizá estamos más acostumbrados a ver un caso de descompensación por un problema cardíaco, propio de la persona. Fue realmente un episodio tremendo».
