El Consejo Argentino de Oftalmología y la ANMAT alertan sobre los riesgos de utilizar lentes de contacto decorativas sin control profesional, una práctica que se incrementa durante Halloween.
El Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) advirtió sobre los riesgos del uso de lentes de contacto cosméticas sin receta, en el marco de las celebraciones de Halloween. Según un informe difundido por la Agencia Noticias Argentinas, con asesoramiento de Tomás Pförtner, óptico técnico y contactólogo, asesor externo del CAO, estas lentes son productos médicos y no un juguete.
El CAO señaló que las lentes de contacto cosméticas, también llamadas «de fantasía», son dispositivos terapéuticos que, mal usados, pueden dañar seriamente la córnea o producir patologías oculares. La entidad indicó que las complicaciones no son frecuentes, pero cuando ocurren suelen ser graves, pudiendo llegar a la pérdida del ojo.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) reforzó esta advertencia a comienzos de octubre al detectar en el mercado nacional lentes de fantasía de distintas marcas sin registro sanitario. Según el organismo, fallas en la fabricación, materias primas o envases pueden provocar ardor, picazón, irritación, erosión, inflamación o infección, y la contaminación con microorganismos puede derivar en queratitis.
Para reconocer un producto autorizado, la ANMAT recomienda verificar el rótulo en español, los datos del fabricante o importador autorizado, el número de autorización sanitaria con formato «PM» seguido de números, y la documentación de procedencia e instrucciones de uso.
El CAO remarcó que el circuito seguro para el uso de lentes de contacto requiere tres pasos: una consulta con el oftalmólogo, una receta que certifique que la córnea está apta y la adaptación en una óptica habilitada con gabinete de contactología. La normativa vigente indica que las lentes deben adquirirse con receta en una óptica.
Un estudio sobre pacientes con queratitis bacteriana asociada a lentes de contacto encontró que el 55% había comenzado a usarlas sin un examen específico ni instrucciones precisas de manipuleo y desinfección.
Ante síntomas como ardor, picazón, ojos enrojecidos, dolor que no cede, visión borrosa, molestia frente a la luz, lagrimeo constante o secreción, la indicación es retirar las lentes de inmediato y consultar a un oftalmólogo o acudir a una guardia oftalmológica.
Para quienes ya usan lentes de contacto, las reglas básicas incluyen: nunca limpiarlas con agua, utilizar soluciones desinfectantes aprobadas, respetar la fecha de recambio, renovar el líquido conservante, no compartirlas y evitar dormir con ellas.
