La fiscal Paula Barros confirmó la imputación de Paulo Álvarez por el homicidio de Natalia Giménez, ocurrido el 26 de septiembre en barrio Tablada. La investigación también examina un préstamo usurario que la víctima mantenía con un preso de la cárcel de avenida Francia al 4900.
La fiscal Paula Barros confirmó este lunes que Paulo Álvarez, primo y expareja de Natalia Giménez, fue imputado como autor material del homicidio de la mujer, ocurrido el 26 de septiembre en su vivienda de Abanderado Grandoli al 3800, en barrio Tablada. La funcionaria indicó que la investigación mantiene abierta una segunda línea vinculada a un préstamo usurario que la víctima había tomado con un interno de la cárcel de avenida Francia al 4900.
En conferencia de prensa, Barros explicó que la imputación de Álvarez se sustentó en el seguimiento de sus movimientos a través del sistema Lince. Las cámaras de seguridad lo registraron a primera hora de la mañana del sábado cuando llegó en bicicleta a la vivienda de Natalia. Según el registro fílmico, el imputado llevaba una campera, una mochila y un casco que se colocó antes de ingresar al domicilio.
Álvarez permaneció dentro de la casa alrededor de diez minutos. Luego salió con el casco puesto, sin la campera y con la mochila. Tomó nuevamente la bicicleta y regresó a su domicilio en Villa Gobernador Gálvez, donde fue detenido dos semanas después tras una serie de allanamientos.
Durante la conferencia se informó que Álvarez era primo de Natalia y que también había mantenido una relación sentimental con ella. El vínculo, conocido por los hijos de la víctima, había terminado dos meses antes del crimen.
La fiscal sostuvo que, si bien desde un primer momento se actuó bajo el protocolo de femicidio, esa no era la única línea investigativa. La otra línea está vinculada a un préstamo que la víctima tomó con Germán “Pelado” Carrizo, alojado en la cárcel de avenida Francia al 4900.
A partir de declaraciones de los hijos y familiares de la víctima, la Fiscalía Regional Segunda estableció que Giménez había recibido varios reclamos la semana previa a su muerte por un préstamo. La mujer aparecía en una lista de 54 nombres anotados por Carrizo dentro de la cárcel, con números de teléfono, el capital entregado y el monto exigido para cancelar la deuda.
El Ministerio Público de la Acusación determinó que la mujer asesinada había pedido dinero unos pocos meses antes del crimen. Entre el 20 y el 24 de septiembre le exigieron el pago y unos días después fue asesinada. No obstante, según la fiscal, todavía no hay evidencia suficiente para plantear que el agresor, su primo, actuó por órdenes del acreedor.
Según la causa, Giménez había solicitado 400 mil pesos y debía devolver 800 mil, pero los intereses usurarios ya habían elevado la deuda a casi tres millones de pesos.
Los investigadores establecieron que Carrizo se dedicaba regularmente a prestar dinero con la ayuda de su pareja, Stella Maris P., de 36 años, quien se ocupaba de comunicarse con los deudores. Ambos fueron imputados en esta causa junto al primo de Natalia. La fiscal comprobó que la pareja de prestamistas utilizaba distintas líneas telefónicas para hacer los reclamos de dinero en casos como el de Giménez.
