El gobernador de Buenos Aires encabezó un acto en La Matanza junto a militantes y funcionarios; cuestionó el programa económico nacional y se refirió a los próximos comicios.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este jueves un acto por el Día de la Lealtad en el Predio Deportivo Juan Domingo Perón, en La Matanza, acompañado por el intendente local, Fernando Espinoza, otros jefes comunales, funcionarios de su gabinete y representantes políticos, sindicales y sociales.
Durante su discurso, Kicillof se refirió al programa económico del gobierno nacional y a sus efectos sociales. Sostuvo la necesidad de «canalizar el descontento de quienes se sienten defraudados por la gestión nacional» y definió como «una obligación ética y política la articulación de un proyecto nacional capaz de ofrecer previsibilidad frente a la crisis».
En relación con los próximos compromisos electorales, el gobernador no formuló definiciones sobre postulaciones individuales. Afirmó: «Se dio la largada para ese triunfo que nos espera para el año 2027», y expresó su disposición a recorrer el país para liderar la reconstrucción del espacio.
Respecto de las tensiones internas en el espacio, Kicillof citó una máxima doctrinaria: «Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista; hay que recordarlo, abrazarse y practicarlo». Con esa frase apeló a la unidad de las distintas vertientes sindicales y territoriales en torno a la gestión bonaerense.
El encuentro concluyó con manifestaciones de respaldo militante y clamor por su proyección nacional. Al cerrar el acto, Kicillof reafirmó su compromiso de ponerse al frente de la construcción de una alternativa de gobierno y sostuvo que el peronismo tiene la tarea histórica de representar al pueblo trabajador y recuperar la soberanía económica para la Argentina.
