La actriz de 54 años detalló en una entrevista cómo organiza su alimentación diaria y los cinco pilares de bienestar que sigue. Publicó los libros The Body Book y The Longevity Book.
A sus 54 años, Cameron Diaz sostuvo en una entrevista al medio Bon Appétit que el bienestar físico depende de diferentes aspectos que van desde la alimentación y el ejercicio hasta el descanso y los vínculos personales.
Junto con la escritora Sandra Bark publicó The Body Book (2014) y The Longevity Book (2016), dos libros en los que abordó la relación con el cuerpo, la nutrición y el envejecimiento.
«Soy muy aficionada a las proteínas por la mañana. Eso es muy importante para mí. Muchos de mis amigos no soportan desayunar, pero yo tengo un primer desayuno y un segundo desayuno», explicó al portal.
La actriz organiza la mañana en función de su entrenamiento. La primera comida es más pequeña y tiene como objetivo darle energía antes de realizar actividad física. «En mi primer desayuno, simplemente como algo antes de entrenar: normalmente huevos revueltos, tostadas, palta, una manzana con mantequilla de almendras, avena remojada durante la noche o un trozo de pollo. Es justo lo suficiente para activarme. Luego entreno», detalló.
Una vez finalizada la actividad física, llega el segundo desayuno, que es más abundante. «Después, en el segundo desayuno, bromeo diciendo que ceno para desayunar. Es una comida completa con pollo, cereales y verduras salteadas o asadas», contó.
Los cinco pilares del bienestar que sigue Cameron Diaz
Para la actriz, comer bien es solamente una parte de una vida saludable. Los otros elementos que considera esenciales son el descanso, el movimiento, el manejo del estrés y los vínculos con otras personas. «Desde los treinta y tantos, me he preocupado por mi alimentación y la buena nutrición. No es algo con lo que creciera. Lo que realmente aprendí sobre el envejecimiento fueron los cinco pilares del bienestar. Están interrelacionados y los necesitamos todos», aseguró.
«Ante todo, necesitamos una buena nutrición, un buen descanso y buena actividad física; y no me refiero solo a entrenar en el gimnasio durante dos horas y luego estar sentados ocho. Necesitamos movimiento constante, periódicamente, a lo largo del día», explicó.
A estos hábitos les suma la necesidad de «aprender a liberar el estrés» y encontrar una conexión o propósito dentro de la comunidad. En ese punto, la intérprete destacó compartir una comida con otra persona. «Cuando me siento a comer con un amigo, es simplemente parte de mejorar mi bienestar. No se trata solo de la comida que ingiero. Puedo restringir mucho mi alimentación en general, pero cuando me siento a comer con un amigo, independientemente de lo que coma, me hace bien», reflexionó.
Incluso, reveló que según con quién coma es la elección que hará de su plato. «No como panceta de cerdo cuando estoy solo en casa, pero ¿cuando estoy en un restaurante con un amigo? Eso es otra historia. Estoy disfrutando mucho del momento con mi amigo y me reconforta de una forma diferente», señaló.
