Andrés Jornet y Damián Pedrosa gestionan el club húngaro Zalaegerszeg con una estrategia basada en la incorporación y desarrollo de jóvenes futbolistas sudamericanos. El equipo finalizó la última temporada en puestos de competencias europeas y alcanzó la final de la Copa de Hungría.
El Zalaegerszeg (ZTE), un equipo tradicional de la máxima categoría del fútbol húngaro, finalizó la última temporada compitiendo por un lugar en las competencias europeas y alcanzó la final de la Copa de Hungría. El cambio de rendimiento deportivo se produjo durante el último año, luego de la llegada de los cordobeses Andrés Jornet y Damián Pedrosa a la dirección del club.
Jornet y Pedrosa se conocieron hace más de una década mientras trabajaban en Talleres. Con experiencias previas en la MLS y el fútbol croata, decidieron asumir la gestión del ZTE con un proyecto que combina competitividad deportiva y equilibrio financiero, centrado en la detección de jóvenes talentos sudamericanos. La elección de Hungría respondió, según los dirigentes, a la infraestructura del país y a la posibilidad de incorporar futbolistas extranjeros sin las restricciones vigentes en otras ligas europeas.
«La clave es tener un proyecto coherente. Desde el perfil del jugador que se busca hasta el dinero que se invierte, todo tiene que responder a una misma idea», declaró Jornet a 2PlayBook.
El modelo se basa en la incorporación de jugadores jóvenes con potencial, su adaptación al club y su posterior desarrollo como activos deportivos y económicos. Durante la primera temporada, el club vendió ocho jugadores, lo que permitió fortalecer las finanzas sin resignar competitividad.
Un informe del CIES Football Observatory ubicó al ZTE como el tercer mejor club del mundo en captación y desarrollo de jóvenes talentos, detrás del Chelsea y el Salzburgo.
El plantel actual cuenta con cuatro futbolistas argentinos: Fabricio Amato, Nicolás Elosú, Lucas Alfonso y Tiago Peñalba. También integran el equipo jugadores de Brasil, Colombia, Paraguay, Costa Rica, México y distintos países africanos. Según Jornet, la presencia de dirigentes argentinos facilita la adaptación de los futbolistas por el idioma compartido y costumbres como el mate o los asados.
Los dirigentes sostienen que el objetivo del proyecto es construir un club económicamente sostenible mediante la formación y venta de futbolistas. «Desarrollar talento joven es la mejor forma de generar valor deportivo y económico», resumió Jornet.
Para los cordobeses, la apertura a nuevos mercados permitirá elevar el nivel competitivo de una liga que durante décadas permaneció relativamente aislada del circuito internacional.
