La dupla artística rosarina integrada por Graciela Gachy Roldán y Roberto El Negro Moyano repone el espectáculo «Amor con (H)» a 25 años de su estreno, con funciones todos los sábados de octubre en el Bar Kika.
Graciela Gachy Roldán y Roberto El Negro Moyano son una pareja con más de cuarenta años de vida y familia compartidos y, al mismo tiempo, una dupla artística con la que llevan transitados los escenarios locales como referentes, en comedias y espectáculos de revista y music hall. Ahora están de regreso en la cartelera, a 25 años de su estreno original, con Amor con (H), espectáculo escrito y dirigido por Alejandra Gómez a partir, en gran medida, del anecdotario personal de la pareja, con el que ofrecerán una temporada en el Bar Kika todos los sábados de octubre.
Gachy y El Negro pasaron por el ciclo de entrevistas Condenados al éxito, del canal de streaming del diario El Ciudadano, para evocar momentos de su trayectoria compartida de 43 años de amor y más de tres décadas sobre las tablas. En la entrevista, la dupla anunció el reestreno del clásico de su repertorio, reflexionó sobre la mística de los bares rosarinos con espectáculos que se fue perdiendo y definió qué significa haber triunfado sin mudarse de su ciudad natal.
La reposición de Amor con (H) es la excusa que los vuelve a reunir con el público. La pieza, que originalmente se estrenó cuando la pareja cumplía 20 años de casados, toma anécdotas reales de la cotidianeidad del matrimonio para transformarlas en una comedia que viaja desde el casamiento inicial hasta la actualidad, donde sus protagonistas terminan convertidos en «superhéroes» por el sólo hecho de sobrevivir al paso del tiempo y seguir jugando juntos.
«El secreto es que no hay secreto. Es tratar de pasarla bien, divertirse, hablar, discutir y enojarse, porque no siempre pensamos igual», confesó Gachy. La obra tuvo un recorrido de cinco años en el bar Berlín, que ya cerró sus puertas, y giras por escenarios de la ciudad y la región.
«Nos reencontramos con el texto y volvió orgánicamente. Lo leímos y ya lo teníamos. Y volver al formato de café-concert nos encanta porque es un entrenamiento único competir con la pizza, la máquina de café, los sonidos del bar, las mozas y mozos que pasan por delante del escenario», agregaron entre risas acerca de las arbitrariedades de un formato que conocen como pocos artistas locales.
Al repasar su historia, la pareja recordó la época dorada de los bares con espectáculos a comienzos de los años 2000, una movida que funcionó como refugio laboral tanto para los artistas como para el público en momentos económicos complejos en una crisis que se parece bastante a la del presente.
Aunque el circuito fue mutando con la llegada de las nuevas tecnologías, las plataformas y los cambios de hábitos tras la pandemia con los consumos on demand, ambos artistas reivindican la cercanía del café-concert como un formato vivo y una experiencia intransferible.
A diferencia de otros colegas que emigraron a Buenos Aires buscando nuevos rumbos y quizás un reconocimiento más masivo, Gachy y el Negro siempre eligieron quedarse en Rosario. Moyano recordó cuando, en medio de una temporada de trabajo en Canal 9 de Buenos Aires junto a Monchi Balestra, le dejó en claro a la producción porteña que los viernes no trabajaba porque tenía función en su ciudad: «Me preguntaban cuánto salía mi función y no entendían nada; no era una cuestión de plata, era darle valor a un sentido de pertenencia que siempre tuvimos y respetamos».
Por su parte, Roldán remarcó su vocación docente en escuelas de barrios populares y su convicción desde la época estudiantil en la Escuela Provincial de Teatro y Títeres de Rosario de la que egresó a finales de los años 80: «Yo quería lograr que los rosarinos vayan a ver teatro rosarino, y siento que de algún modo lo conseguí».
La historia personal de la dupla incluye su encuentro en Bariloche durante una convención del Club de Leones y su casamiento en 1983, a tan sólo seis meses de formalizar el noviazgo. «No había divorcio ni unión civil en esa época, y mis amigos no daban dos mangos por nosotros», recordó Gachy sobre el ultimátum en el que el Negro amenazó con irse a vivir a Australia para concretar finalmente la relación.
Para el final del encuentro, ambos ofrecieron su mirada sobre el concepto de éxito. Para el Negro, pasa por el cariño del público: «Éxito es que la gente compre una entrada para verte y te reconozca en el supermercado con una sonrisa». Para Gachy, en cambio, se trata de una búsqueda más interna: «El éxito es con uno mismo; es esmerarte siempre, ponerle garra a lo que hacés y entender que los fracasos también son parte del aprendizaje».
Para agendar
Amor con (H) regresa a la cartelera rosarina el sábado 3 de octubre, a las 21, en el Bar Kika (Urquiza 1580), donde seguirá en cartel los restantes sábados del mes. Las anticipadas se pueden reservar a través del 341-6822737. IG: @kika.rosarino
