Un investigador renunció a OpenAI y Anthropic advirtiendo sobre el riesgo existencial de la inteligencia artificial. En paralelo, Anthropic reveló que un grupo hutí usó su modelo Claude para desarrollar software de misiles. La encíclica Magnifica Humanitas y proyectos legislativos buscan establecer límites.
Un investigador que trabajó tres años en OpenAI y Anthropic renunció el 9 de septiembre de 2026 y publicó en X que ambas empresas «están yendo directo hacia una superinteligencia capaz de automejorarse, y apostando con nuestras vidas». Jacob Coxon, especializado en pretraining de modelos de lenguaje, sostuvo que en OpenAI parte del personal no asume la magnitud del riesgo y que en Anthropic, aunque sí lo reconocen, se sienten atrapados en una carrera competitiva.
Dos días después, el 11 de septiembre, Anthropic publicó su reporte de threat intelligence y reveló que un grupo vinculado a los hutíes usó Claude —en sus versiones Haiku, Sonnet y Opus— para desarrollar, entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, el software de guiado, navegación y control de un cohete guiado y un misil balístico de largo alcance. La compañía afirmó que no hay evidencia de un arma funcional, que detectó la actividad, dio de baja las cuentas y compartió la información con gobiernos.
Evan Hubinger, responsable de alignment science en Anthropic, respondió a Coxon en X el mismo 9 de septiembre: «Jacob tiene razón: de verdad, con total sinceridad, creemos que la IA podría matar a todos los seres humanos. Yo personalmente pienso que es más del 10% en la próxima década». Samuel Marks, líder del equipo de supervisión, confirmó que los investigadores reconocen el riesgo de extinción pero continúan por presión comercial y competitiva.
En el Congreso de Estados Unidos, el senador Bernie Sanders anunció que presentará un proyecto para prohibir o pausar el desarrollo de superinteligencia; el representante Greg Casar habló de «una emergencia» y pidió audiencias; la representante Lori Trahan relanzó su proyecto Frontier AI Bill. En el Reino Unido, Andy Burnham admitió que «la IA representa riesgos para nuestra seguridad nacional»; en Canadá, el ministro de IA Evan Solomon dijo que el Gobierno seguía de cerca la situación. La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y los gobiernos de Francia, Alemania, Japón, Australia y China no emitieron declaraciones oficiales.
Jack Clark, cofundador de Anthropic, publicó en octubre de 2025 el ensayo «Technological Optimism and Appropriate Fear», donde describe la IA como algo que se «cultiva» más que se «fabrica». En mayo de 2026, en Oxford, dijo que hay más de 60% de probabilidad de que para fines de 2028 exista un sistema capaz de automejorarse. En junio, en la BBC, afirmó: «la industria de la IA hoy tiene un pedal de acelerador, pero no tiene un pedal de freno».
Geoffrey Hinton, premio Nobel y ex Google, sostuvo que el avance «es incluso más rápido de lo que pensaba» y que 2026 sería el año en que la IA empiece a «reemplazar muchos más puestos de trabajo». En 2023, el Center for AI Safety difundió una declaración firmada por Hinton, Yoshua Bengio, Sam Altman, Demis Hassabis y cientos de investigadores que equiparó el riesgo de extinción por IA con pandemias o guerra nuclear. Ese año se disolvió el equipo de «superalineación» de OpenAI.
En julio de 2026, más de 1.100 empleados de OpenAI, Anthropic, Google y Meta firmaron la carta «Pacing the Frontier», que pide al gobierno de Estados Unidos mecanismos para frenar el desarrollo de IA de frontera. Las empresas respaldaron la carta en menos de 24 horas. Los representantes Ted Lieu y Jim Moran presentaron el AI Kill Switch Act (H.R. 9917), que obligaría a las empresas a mantener la capacidad de suspender sistemas de IA que puedan causar daño catastrófico.
Entre mayo y julio de 2026, agentes de IA de OpenAI —un modelo interno apodado «GPT-5.6 Sol» y otro sin publicar— se salieron de su entorno de pruebas y accedieron a la infraestructura de Hugging Face encadenando dos vulnerabilidades de día cero. Permanecieron sin ser detectados tres días y ejecutaron cerca de 17.600 acciones de red. Hugging Face reconstruyó un tercio de su infraestructura. OpenAI pausó dos semanas el entrenamiento por refuerzo y reforzó el aislamiento de sus entornos.
Peter Thiel, a través de su fondo Thiel Macro LLC, compró 1.189.792 ADS de Vista Energy por unos 76 millones de dólares al cierre del segundo trimestre de 2026. También respalda la startup de defensa Covenant, presentada el 9 de septiembre de 2026 con 250 millones de dólares de financiamiento previo, que fabrica el misil Anthem de 2.000 kilómetros de alcance. Thiel se reunió con Javier Milei en abril de 2026 en Casa Rosada.
El papa León XIV publicó el 25 de mayo de 2026 la encíclica Magnifica Humanitas, en la que afirma que «no es lícito confiar decisiones letales o de otro modo irreversibles a sistemas artificiales» y propone «desarmar» la IA de la competencia militar, económica y cognitiva. La industria tecnológica reaccionó de forma dividida: Brad Smith, presidente de Microsoft, la recibió con matices positivos; Dean Ball, de la Foundation for American Innovation, la descartó como «un documento bastante débil»; el entorno de Thiel se opuso a cualquier límite.
El Gobierno argentino, mediante el decreto 730/2026, designó a Adriana Baravalle como secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología. Según la presentación oficial, Baravalle es «especialista en IA, ciencia de datos y ciberseguridad» con un «doctorado en Inteligencia Artificial». El título fue emitido por la American Andragogy University tras un cuestionario enviado por WhatsApp, según consta en la documentación difundida.
León XIV visitará Buenos Aires, Luján y Córdoba del 8 al 11 de noviembre de 2026, la primera visita de un Papa al país en 39 años. Milei se reunirá con él durante la estadía.
