El gobierno provincial formalizó su adhesión al organismo consultivo mediante el Decreto 1865/2026 y designó a Mónica Alvarado como representante titular y a Jorge Henn como suplente. La medida se produce después de la creación del Consejo por Resolución 47/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
El gobierno de Santa Fe formalizó este viernes la adhesión provincial al Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal. Lo autorizó a través del Decreto 1865/2026, firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini.
La normativa designó a la secretaria de Transporte y Logística, Mónica Alvarado, como representante titular, y al subsecretario Jorge Henn como suplente en el organismo consultivo.
El decreto sostiene en sus considerandos que la vía resulta “estratégica para el desarrollo productivo, la competitividad exportadora y la integración logística” porque conecta el sistema portuario provincial con los mercados internacionales y porque las condiciones de navegación, dragado, mantenimiento y prestación de servicios impactan directamente sobre el costo de exportar.
La designación completa una discusión que la Provincia había iniciado antes de que el organismo nacional quedara formalmente constituido. El ministro Puccini había liderado el reclamo santafesino por un “órgano que reciba información, formule observaciones técnicas, active alertas y canalice la voz de las provincias, los usuarios y los expertos”. Henn, que también participó de aquellas negociaciones con la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, insistía en que debía existir mediante “un acto administrativo, firmado, publicado en el Boletín Oficial” para que los participantes tuvieran una herramienta institucional concreta.
Ese paso llegó en agosto con la Resolución 47/2026. Nación creó entonces el Consejo como un órgano colegiado, institucional y consultivo destinado al “seguimiento, monitoreo y análisis” del funcionamiento de la Vía Navegable. El espacio incorpora a las provincias ribereñas, usuarios y sectores vinculados a puertos, industria y producción.
La adhesión santafesina acepta expresamente ese marco institucional, operativo y procedimental, pero resalta que «no altera las competencias, atribuciones ni responsabilidades propias de la Provincia de Santa Fe ni del Ministerio de Desarrollo Productivo».
La normativa cita en sus considerandos que «conforme la Ley Nº 14224 el complejo portuario santafesino se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo y entre sus competencias, le corresponde entender en la política provincial de administración y actividad portuaria con los organismos pertinentes y en la aplicación y orientación de la política nacional en la materia, ejecutando las que correspondan a la Provincia».
De esta forma, Santa Fe tendrá representación en el Consejo y podrá llevar propuestas surgidas de la articulación con sectores públicos, privados, portuarios, productivos, sindicales y académicos. El decreto provincial menciona como objetivos fortalecer “mecanismos de información, transparencia y control” sobre la infraestructura.
La Resolución 47 establece que las competencias técnicas, regulatorias y contractuales sobre el sistema concesionado continúan siendo ejercidas exclusivamente por la ANPYN. Las recomendaciones que produzca el Consejo serán consultivas y no vinculantes.
El Consejo funcionará con reuniones bimestrales y comisiones sobre tráfico y régimen económico; ambiente; seguridad de la navegación y tecnología; infraestructura, obras y servicios; mantenimiento y mejoras; y desarrollo federal y logística regional. Las recomendaciones serán públicas salvo información protegida.
Desde la secretaría de Transporte y Logística, Alvarado y Henn vienen participando de la agenda provincial sobre Hidrovía, puertos, ferrocarriles y transporte multimodal. En mayo de 2025, Alvarado había explicado a El Litoral que uno de los objetivos del área era “bajar los costos logísticos” y advertía que la infraestructura por sí sola no alcanzaba sin modificaciones normativas.
La Provincia había elaborado entonces 14 planteos vinculados con el futuro de la Vía Navegable. Entre ellos figuraban llevar el calado a 25 pies al norte de Timbúes hasta Santa Fe y crear una autoridad de control con participación provincial para monitorear dragado y balizamiento.
Henn volvió sobre ese mismo punto este año durante las reuniones previas a la conformación del Consejo. Su definición fue que el nuevo ámbito debía encontrar un equilibrio entre “representatividad y celeridad” y evitar transformarse en otra estructura burocrática.
La creación del Consejo llegó después de la adjudicación de la nueva concesión para modernizar, ampliar, operar y mantener la señalización, el dragado y el redragado del sistema comprendido desde el kilómetro 1238 del Paraná, en Confluencia, hasta aguas profundas del Río de la Plata.
La resolución nacional calcula que el corredor reúne cerca de 60 terminales portuarias y canaliza aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas.
Puccini había resumido la posición provincial durante la negociación: “Santa Fe tiene que estar porque es donde la Hidrovía se transforma en producción, empleo, puertos y logística”. Desde este jueves, esa voz tiene dos nombres propios.
