La administración nacional anunció medidas vinculadas a la soberanía sobre las islas Malvinas, entre ellas un proyecto de ley, la construcción de una base naval y sanciones a empresas que operen en la zona. La oposición observa la iniciativa con dudas.
El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, retomó el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas a partir de declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un posible cambio en la posición de su país respecto al archipiélago. Según fuentes oficiales, el asesor presidencial Santiago Caputo impulsó una estrategia para posicionar el tema en la agenda pública.
Durante una reunión celebrada en la Residencia de Olivos, el presidente Milei, el canciller Pablo Quirno y el asesor Caputo definieron un conjunto de medidas que incluyen el envío de un proyecto de ley al Congreso, la finalización de la base naval de Ushuaia, la creación de un consejo de seguridad y un decreto que establece sanciones para empresas que realicen explotación hidrocarburífera en la cuenca norte de las islas.
El anuncio se realizó mediante una cadena nacional, que tuvo repercusión en el Reino Unido. Medios británicos especularon sobre un posible apoyo de Estados Unidos a la Argentina en caso de un conflicto bilateral.
En el plano interno, el presidente Milei retomó su actividad pública tras permanecer diez días en la quinta de Olivos. En un encuentro con legisladores oficialistas, pidió que se difundan los logros de su gestión. Un diputado que participó de la reunión, en condición de anonimato, señaló que el Gobierno enfrenta a una oposición que busca «romper todo» y a una prensa que «cuida sus intereses» y que «quiere recuperar la pauta oficial».
La oposición, tanto los bloques más críticos como los dialoguistas, expresó dudas sobre la iniciativa y algunos legisladores compararon la medida con la «malvinización» impulsada por la dictadura militar en 1982. Desde el oficialismo respondieron que esas críticas forman parte de «un nacionalismo de pacotilla» y que se neutralizan con «acciones claras y resultados concretos».
En relación con las sanciones, la empresa de servicios petroleros SLB confirmó que no participará en proyectos en las Malvinas tras la firma del decreto 868/26. Un funcionario de la Cancillería afirmó que otras empresas vinculadas al proyecto Sea Lion podrían seguir el mismo camino. No obstante, las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration comunicaron que continuarán con sus planes de extracción en la plataforma submarina.
El presidente Milei expondrá sobre el reclamo de soberanía en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se celebrará en Nueva York entre el 22 y el 28 de septiembre.
