Con Argentina clasificada a los cuartos de final del Mundial 2026 y el partido del sábado a las 22 frente a Suiza, las carnicerías rosarinas esperan un movimiento mayor al de encuentros anteriores, con el asado como protagonista pero con alternativas para abaratar la cuenta.
El partido de la selección argentina modifica los hábitos de consumo en Rosario. Con la clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026 y el cruce del sábado a las 22 frente a Suiza, las carnicerías locales anticipan un movimiento superior al de los encuentros previos.
El horario nocturno y de fin de semana se presenta como el escenario propicio para reuniones familiares y entre amigos, con la parrilla como centro. Según Juan Ramos, presidente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, “el sábado sí va a ser un día de juntada, seguro, y el asado va a estar dando vuelta. En los partidos anteriores tocaron algunos horarios complicados”.
Ramos señaló que notaron un incremento en la demanda, “pero nada masivo y mucho menos que la gente se haya volcado totalmente al asado. Pensamos que este fin de semana, con el partido de la selección un sábado a la noche, va a estar más interesante”.
La situación económica modificó la composición tradicional de la parrilla. Ya no predominan únicamente la costilla y el vacío. “La gente trata de ir variando, no solamente la costilla y el vacío. La tapa de asado, el pollo para hacer a la parrilla y los cortes de cerdo también se usan mucho. Todo está basado en el poder adquisitivo de cada familia”, afirmó Ramos.
Entre las opciones más buscadas aparecen cortes que ofrecen una relación entre precio y calidad. “Sacando la costilla y el vacío, que siempre son los más buscados, la otra alternativa es la tapa de asado, la marucha y la tapa de nalga. También se usa mucho la marucha deshuesada, que cuesta menos que los cortes tradicionales y es muy rica”, indicó.
En cuanto a los precios, Ramos aclaró que varían entre carnicerías según ofertas y zona. “La costilla está en un promedio de 22.000 pesos el kilo y el vacío ronda los 24.000. Calculando medio kilo por persona para cuatro comensales, el costo queda entre 11.000 y 12.000 pesos por persona”.
Los cortes alternativos permiten reducir el gasto. La tapa de asado ronda los 16.000 pesos el kilo; la marucha deshuesada y la tapa de nalga se ubican cerca de los 18.000 pesos, con versiones con hueso alrededor de los 14.000. “Con esos cortes el costo baja a entre 9.000 y 10.000 pesos por persona”, sostuvo Ramos.
El pollo también gana espacio. “Está en un promedio de 5.000 pesos el kilo, por lo que un pollo de dos kilos cuesta alrededor de 10.000 pesos y rinde mucho. También se usan bastante las patas de pollo y la pulpa de cerdo, que ronda los 10.000 pesos el kilo. La gente busca alternativas para abaratar y las encuentra”, concluyó.
