La empresa Metalfor desvinculó a 35 empleados de su planta en Noetinger, Córdoba, durante la transmisión del partido de la Selección Argentina ante Egipto, una semana después de activar un procedimiento preventivo de crisis.
En Noetinger, provincia de Córdoba, 35 trabajadores de la empresa Metalfor recibieron telegramas de despido mientras seguían el partido de la Selección Argentina ante Egipto. Los operarios se habían retirado antes de hora con autorización de la empresa para ver el encuentro mundialista.
El episodio ocurrió en la planta que la fabricante de maquinaria agrícola tiene en esa localidad del departamento Unión. Según relataron trabajadores, la salida se produjo por un acuerdo interno para que el personal pudiera mirar el partido. Poco después comenzaron a llegar los avisos para que fueran al correo a retirar las notificaciones de desvinculación.
La planta de Noetinger contaba con 146 operarios al momento de las desvinculaciones. Los 35 despidos se produjeron una semana después de que Metalfor solicitara la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis. Ese mecanismo había sido activado por la empresa en medio de atrasos salariales y una situación financiera que se agravó durante los últimos meses.
El procedimiento fue formalizado por el Ministerio de Trabajo de Córdoba el 2 de julio. La herramienta habilita una mesa de negociación entre empresa, sindicato y Estado para ordenar medidas laborales ante un cuadro económico adverso. Las partes tienen plazo hasta el 15 de julio para intentar alcanzar un acuerdo.
Entre los trabajadores existía la expectativa de que el proceso abriera una instancia de resguardo mientras avanzaban las conversaciones. Por eso, la llegada de los telegramas durante el partido generó sorpresa y malestar. Hasta el cierre de las publicaciones periodísticas, la empresa no había respondido las consultas sobre la modalidad de los despidos.
La situación de Metalfor venía mostrando señales de deterioro. Según datos publicados a partir de registros del Banco Central, la compañía acumula deudas con 23 entidades bancarias por unos 52.000 millones de pesos. De ese total, alrededor de 22.000 millones se ubican en categorías de seguimiento especial hasta alto riesgo de insolvencia.
La firma también registra 558 cheques rechazados por 5.348 millones de pesos, de los cuales pagó cerca del 11%. Ese cuadro financiero se combina con atrasos en los salarios de sus aproximadamente 600 trabajadores directos. La empresa tiene plantas en Córdoba y una estructura vinculada al sector de maquinaria agrícola, uno de los rubros golpeados por la baja de ventas.
La caída productiva también aparece en los números del primer trimestre de 2026. Metalfor vendió 56 unidades, contra 116 del mismo período del año anterior. La producción acompañó ese retroceso, con 38 máquinas fabricadas frente a 86 en la comparación interanual.
El caso se produce en un contexto sectorial más amplio. Según datos de Acara, los patentamientos de cosechadoras, tractores y pulverizadoras en junio sumaron 480 unidades, con una baja interanual del 5,1% y una caída mensual del 32,4%. Ese menor movimiento en el mercado reduce el margen de fabricantes que ya arrastran problemas de liquidez y financiamiento.
Metalfor había recibido a fines de 2025 un préstamo de USD 50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos. El crédito fue presentado como una señal de respaldo financiero, pero no alcanzó para revertir el cuadro que terminó en el pedido de crisis. Ahora, con 35 trabajadores desvinculados, la negociación con la UOM queda en el centro de la incertidumbre laboral.
