Un informe del IERAL analiza el conflicto entre la necesidad de eliminar tributos que frenan la producción y la dependencia del sector público de esos ingresos para financiar prestaciones esenciales. En Santa Fe, la eliminación de Ingresos Brutos y Sellos podría demandar hasta 14 años bajo un escenario de crecimiento sostenido.
Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), presidido por Osvaldo Giordano, examina las tensiones entre la necesidad de reformar el sistema tributario y la urgencia de mantener el equilibrio en las cuentas públicas. El documento señala que la eliminación de impuestos distorsivos —como derechos de exportación, impuesto al cheque, Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales que gravan las ventas— es considerada prioritaria para devolver competitividad a la producción y alentar la inversión, pero representa un desafío para el financiamiento del sector público.
Según el informe, Ingresos Brutos aportó 2,5 billones de pesos a las cuentas de la provincia de Santa Fe durante el año pasado. En conjunto, estos tributos distorsivos generan una recaudación que supera el 7% del Producto Bruto Interno (PBI). Giordano afirmó que establecer alivios tributarios sin prever cómo se financiará la pérdida de ingresos pondría en riesgo el equilibrio fiscal, lo cual calificó como “muy contraproducente” tras años de desorden macroeconómico.
El informe plantea dos vías posibles para abordar esta situación. La primera es el “gradualismo tributario”, que propone reducir primero el gasto público para luego bajar impuestos. Sin embargo, se indica que el esfuerzo de austeridad ya llevó al gasto público a un equilibrio estrecho, y nuevas reducciones drásticas son difíciles debido al peso del sistema previsional. La segunda vía es apostar a un crecimiento económico continuo del 3,3% anual, un ritmo inédito en la historia reciente, para ampliar la base imponible. Bajo ese escenario, compensar la pérdida de recursos a nivel nacional tomaría al menos 11 años.
En el caso de Santa Fe, las simulaciones del informe indican que, si la provincia lograra congelar por completo su gasto público y destinara la totalidad de los aumentos de coparticipación generados por el crecimiento económico a compensar la quita impositiva, la eliminación de Ingresos Brutos y Sellos demandaría aproximadamente 14 años.
Giordano sostuvo que para acelerar esta transición no basta solo con la prudencia en el gasto, sino que el Estado necesita rediseñar su financiamiento con “audacia”. Propuso como ejemplo compensar la eliminación de los “malos impuestos” mejorando la recaudación de los “buenos impuestos”, como unificar el IVA, Ingresos Brutos y las tasas municipales en un “Súper IVA”, un sistema que definió como neutral, transparente y que no castigue la competitividad del sector privado.
