Con una reducción del 42% en las transferencias nacionales acumuladas durante los primeros cinco meses del año, las provincias sostienen el superávit fiscal que el gobierno nacional reporta al Fondo Monetario Internacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un resultado positivo para mayo, mientras que la misma cartera informó que en 2025 el consolidado de estados subnacionales registró un déficit. Según el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), la contracara de este ajuste es el aumento de anticipos financieros a las provincias en concepto de adelanto de coparticipación. Desde abril se autorizaron anticipos para 15 distritos.
La consultora Vectorial indicó que el superávit exhibido por la administración nacional desde el inicio de la gestión de Javier Milei no se basa en una expansión de los recursos tributarios, sino en una contracción del gasto público. Añadieron que parte relevante de ese ajuste fue absorbida por las provincias, que enfrentaron una reducción de transferencias nacionales al mismo tiempo que debieron sostener la prestación de servicios esenciales.
El gobierno nacional reportó un superávit primario de $ 1,9 billones y un superávit financiero de $ 478.000 millones. También difundió los datos definitivos de ejecución fiscal de las 24 provincias correspondientes a 2025. Según la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales del Ministerio de Economía, los ingresos del consolidado aumentaron un 3,4% en términos reales entre 2024 y 2025, frente a un incremento real interanual del 7% en los ingresos corrientes y del 5,8% en los de capital.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) señaló que en 2024 el resultado primario había sido superavitario en $ 4,8 billones a valores de mayo de 2026, mientras que en 2025 registró un déficit de $ 380.000 millones. El resultado fiscal pasó de un superávit de $ 2 billones en 2024 a un déficit de $ 3,6 billones en 2025.
Vectorial sostuvo que el deterioro de las cuentas públicas provinciales ya no se limita a los distritos más vulnerables, sino que alcanza a aquellos históricamente mejor posicionados desde el punto de vista financiero. Añadieron que las provincias absorben una porción creciente del costo del ajuste, enfrentando mayores dificultades para sostener la inversión pública y financiar servicios esenciales como salud, educación y seguridad.
En el acumulado del año, el resultado primario nacional suma $ 8,02 billones (una disminución del 12% interanual real) y el resultado financiero alcanza los $ 2,4 billones (una reducción del 25,2% acumulado real). En términos del producto, el resultado primario acumulado representa cerca del 0,74% del PIB, mientras que el resultado financiero exhibe un superávit equivalente al 0,23% del PBI.
El gobierno ratificó el compromiso de alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI en 2026. Sin embargo, la recaudación continúa en terreno negativo. El Cepa informó que en mayo los ingresos del Tesoro mostraron una caída real interanual del 4,1% en su totalidad, y los recursos tributarios registraron una caída del 2,4%. Proyectaron una caída mayor en los ingresos en junio.
El centro de estudios alertó sobre el poco margen para seguir ajustando: las transferencias corrientes a provincias acumulan en cinco meses de 2026 una caída del 42% real interanual. La contracara es el aumento de anticipos financieros en concepto de adelanto de coparticipación. Desde abril se autorizaron anticipos para 15 provincias que agregan hasta $ 6 billones. La provincia de Santa Fe podría sumarse próximamente a la lista.
El Cepa señaló que, mientras las calificadoras celebran el ancla fiscal, el continuo deterioro del resultado presupuestario consolidado será un factor relevante para el riesgo país.
