Dos consultoras privadas indican que, pese a los datos oficiales de crecimiento, la mayoría de los argentinos no percibe una mejora en su bienestar económico.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que “en el 2027 la economía se llevará puesta a la política”, en defensa del rumbo económico del presidente Javier Milei. Esta semana, el Banco Central emitió un documento respaldando la “teoría del derrame”, según la cual el enriquecimiento de los sectores más favorecidos beneficiará a los sectores postergados.
Sin embargo, dos relevamientos de opinión pública, realizados por las consultoras Synopsis y Poliarquía, advierten que el crecimiento económico no se traduce en una percepción de bienestar para la población.
Synopsis realizó un relevamiento entre el 12 y el 15 de mayo, con más de 1.500 casos en todo el país. El informe indicó que solo el 26,9% de los encuestados se manifestó optimista con la situación actual, mientras que el 53,9% la considera negativa y el 19,1% no tiene una posición definida.
La consultora, dirigida por Lucas Romero, señaló que “la economía crece, pero una opinión pública que mayormente ve a la economía contrayéndose”. Esta dicotomía “posiblemente se explique en que los sectores que más argentinos emplean no están mostrando una trayectoria de crecimiento, sino lo contrario”.
El informe detalló que son pesimistas “más del 80% de los votantes que dicen que votarían al peronismo o a la izquierda en 2027”, pero también “más del 70% de los votantes de Fuerzas Provinciales, casi el 50% de los votantes de Provincias Unidas y casi un tercio de los votantes del PRO”. “Sacando al PRO, en ninguna otra fuerza hay más del 15% de optimistas con el andar de la economía”, agregó. Entre el 19,1% de indecisos, “prevalecen los pesimistas (casi el 45%) sobre los optimistas (un tercio)”.
“Solo en el oficialismo encontramos mayoría de optimistas con el andar de la economía. El deterioro de la competitividad del oficialismo que hemos visto en este 2026 está asociado a esta dicotomía entre una economía que crece, pero una mayoría de la sociedad que no la percibe”, concluyó Synopsis.
Por su parte, Poliarquía advirtió que su encuesta de mayo confirmó que “el ciclo de deterioro abierto meses atrás no se ha revertido, aunque la velocidad de caída se modera”. El dato más saliente “es de orden político-simbólico: por primera vez desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el balance de expectativas sobre la situación del país arroja un saldo negativo”. La cantidad de argentinos que esperan que las cosas empeoren “supera (por 10 puntos) a los que creen que mejorará, un umbral que no se cruzaba desde hace tres años”.
Poliarquía también señaló que “las posiciones intermedias ceden terreno y los extremos crecen, tanto el positivo como el negativo, al mismo tiempo que la imagen del Gobierno marca un nuevo mínimo y el crédito social se erosiona”.
