Tras un prolongado conteo de votos de la primera vuelta, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez competirán este domingo por la presidencia de Perú.
El pasado 12 de abril se llevaron a cabo las elecciones generales para la presidencia de Perú. Recién el 17 de mayo, a tres semanas del balotaje, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) confirmó los dos nombres que disputarán la segunda vuelta.
Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, obtuvo 2.877.678 votos (17,92%) en la primera vuelta, mientras que Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanzó 2.015.114 votos (12,039%). Sánchez desplazó al conservador Rafael López-Aliaga, de Renovación Popular, quien se quedó con 1.993.904 votos (11,90%).
El séptimo candidato, Alfonso López Chau de Ahora Nación, obtuvo 793.842 votos menos que Sánchez. Ninguna de las 30 candidaturas superó el 20% de los votos.
El informe del Observatorio Pulsar.UBA sobre aprobación presidencial señaló que “el recambio presidencial dejó de ser un mecanismo de recomposición de legitimidad y se convirtió en una nueva instancia de deterioro”.
Durante el proceso de conteo, López Aliaga reclamó la intervención de auditoras internacionales para revisar los resultados, afirmando que las medidas del JNE no eran suficientes y solicitó un “peritaje forense”.
Un informe del Laboratorio de Democracia en Acción de Stanford estimó pérdidas potenciales de entre 24.000 y 28.000 votos debido a las demoras, pero afirmó que “el número de votantes que dejaron de participar se reparte entre todos los partidos” y que “la evidencia empírica disponible no respalda la hipótesis de que dichas irregularidades hayan modificado el resultado”.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) anunció la reubicación de 386 mesas de sufragio en distintas regiones para la segunda vuelta. El jefe interino de la ONPE, Bernardo Pachas, explicó: “Lo que hemos hecho es reasignar por temas como toma de locales de universidades nacionales, un total de reasignación de 386 mesas a nivel nacional y el objetivo es mover lo menos posible con la finalidad de que el elector vaya siempre a su local de votación”.
Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, quien falleció en 2024, fue condenado a 25 años de prisión en 2009 por crímenes de lesa humanidad, además de otras sentencias por desvío de fondos, allanamiento ilegal y falsedad ideológica. Roberto Sánchez, por su parte, ha planteado el indulto para el expresidente Pedro Castillo, condenado a 11 años, 5 meses y 15 días de prisión por conspiración para la rebelión.
