La Decisión Administrativa 20/2026 redujo partidas destinadas a conservación y administración de áreas protegidas, en un contexto donde la Patagonia registró la peor temporada de incendios en seis décadas.
El Gobierno Nacional aplicó un ajuste de más de 2.500 millones de pesos en programas de conservación y administración de áreas protegidas de la Administración de Parques Nacionales, según la Decisión Administrativa 20/2026. La medida también afectó partidas de Salud y Educación, y ajustó más de 200 programas gubernamentales.
En la Patagonia, los recortes incluyeron 190 millones de pesos al Parque Nacional Nahuel Huapi, 156 millones al Lanín, 77 millones a Los Glaciares y 70 millones a Los Alerces. También fueron alcanzados los parques Laguna Blanca, Los Arrayanes, Lago Puelo, Patagonia, Monte León, Perito Moreno, Islote Lobos y las áreas marinas costeras Patagonia Austral, Makenke e Isla Pingüino, entre otras.
El recorte presupuestario impacta en partidas vinculadas a infraestructura ecoturística y obras de prevención y combate del fuego, lo que compromete proyectos de protección ambiental y servicios para visitantes en distintas áreas naturales del país.
Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, afirmó: “Que el gobierno de Milei recorte fondos destinados a los Parques Nacionales, luego de que la Patagonia sufriera dos de las peores temporadas de incendios forestales de la historia, resulta una peligrosa combinación de negacionismo, negligencia y desidia”.
Según el procesamiento satelital de Greenpeace, la superficie de Bosques Andino Patagónicos de Argentina afectada por incendios forestales durante el período octubre 2025 – marzo 2026 fue de 60.845 hectáreas: en Chubut 60.304 hectáreas, en Santa Cruz 290 hectáreas, en Neuquén 238 hectáreas y en Río Negro 13 hectáreas. Esa cifra duplicó la de la temporada anterior (31.722 hectáreas) y fue diez veces mayor al promedio de pérdida de bosques patagónicos de los años 2022, 2023 y 2024.
Giardini sostuvo: “Frente a esta alarmante situación, resulta grave e inconstitucional que el gobierno promueva la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego y de la Ley de Bosques. El sistema de multas económicas no resulta suficiente para desalentar tanto a los desmontes como a los incendios, por lo que se debe prohibir y penalizar la destrucción de bosques nativos”.
La organización ambientalista remarcó la gravedad de los incendios en el Parque Nacional Los Alerces (Chubut), en El Turbio (Chubut) y en el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz), así como el ocurrido en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén (Chubut), que afectó plantaciones, bosques y viviendas.
Greenpeace reclamó que los gobiernos aumenten la cantidad de brigadistas e infraestructura para el combate temprano al fuego, y señaló que el 95% de los incendios se inician por causas humanas. Además, planteó la necesidad de avanzar con un plan de erradicación de pinos exóticos en municipios y áreas protegidas, que “aumentan el riesgo de incendios y perjudican la recuperación de los bosques quemados”.
