El clásico de Eduardo Pavlovsky vuelve a escena en Rosario con una versión dirigida por Fran Alonso y las actuaciones de Diego Bollero, Laura Fuster y Estela Argüello. La obra se presenta los viernes en La Orilla Infinita.
Un rincón que encierra detalles de muchos otros rincones y un texto que repite esa fórmula, que es todo y nada al mismo tiempo, es la clave que encierra la icónica obra Rojos globos rojos, de Eduardo Tato Pavlovsky, estrenada originalmente en 1994. La pieza propone la disección de un absurdo: la caída de un actor que brilló en otros tiempos y hoy es apenas un maestro de ceremonias, el derrumbe de una especie de varieté sagrado que esconde la trastienda del teatro independiente donde se apilan vestuarios, zapatos, maquillajes, fotos y recuerdos.
Un teatro está a punto de cerrar, las cuentas no dan y nada parece tener sentido frente al vacío que provoca la ausencia del público. “Esta obra es una multiplicación, una reescritura que incluye escenas y fragmentos de otras obras fundamentales del propio autor. La Muerte de Marguerite Duras, Pablo, Cámara lenta, Paso de dos, Cerca, Potestad, profundizan el mundo pavlovskyano y nos muestran a través de El Cardenal y Las Popis la desesperación por mantenerse en el escenario”, explica Fran Alonso, director de esta versión local.
La propuesta cuenta con las actuaciones de Diego Bollero como El Cardenal, y Laura Fuster y Estela Argüello como Las Popis. La obra se presenta como una comedia absurda acerca de los límites de la resistencia cultural, que desnuda todo aquello que se presume del teatro de arte, entre la ternura y la zozobra. La versión local trasunta lo teatral, pasa detrás de un cortinado de ficción y se mete en un barroco camarín en el que abundan viejas fotos de otros héroes anónimos de la escena.
Las actuaciones son notables, con una de las mejores performances de Diego Bollero, quien encuentra aquí un personaje a su medida. El equipo también incluye el entrenamiento coreográfico de Estefanía Salvucci, las luces y escenografía de Niche Almeyda, el vestuario y maquillaje de Lorena Salvaggio, la música original de Claudio Lo Giudice, la fotografía de Daniel Carballido y la gráfica de Fernando Galassi, con prensa y comunicación de Conectarte.
La obra se presenta los viernes a las 21 en la sala La Orilla Infinita. Las entradas anticipadas están disponibles online.
