Un informe de Focus Market revela que el uso de aplicaciones de delivery crece en la región, aunque la inflación reduce la capacidad de compra de los santafesinos: en un año, los pedidos que se pueden realizar con un salario promedio cayeron un 12%.
El consumo de delivery se afianza como un hábito estructural en Argentina, y Santa Fe no es la excepción. Sin embargo, el impacto de la inflación limita el poder adquisitivo de los usuarios, que cada vez pueden pedir menos con el mismo salario. Así lo reveló un informe de la consultora Focus Market, que analizó la evolución del sector en el país.
Según el estudio, el uso de aplicaciones de envío dejó de ser una comodidad ocasional para convertirse en una práctica cotidiana. No obstante, advierte que mientras el volumen de pedidos sube, el poder de compra de los usuarios cae. En concreto, “en un año, el poder adquisitivo, medido en pedidos, cayó en promedio un 12%, a pesar de que los salarios subieron nominalmente”. La explicación es que “los precios del delivery aumentaron más rápido que los salarios”.
El mercado está dominado por dos grandes jugadores, PedidosYa y Rappi. La primera registró durante abril subas de precios en torno al 41% interanual en las categorías más pedidas. Por ejemplo, una hamburguesa que el año pasado rondaba los $10.600 hoy se consigue alrededor de $15.000; un kilo de helado pasó de $19.800 a cerca de $28.000; una pizza trepó de $17.700 a unos $25.000, y una empanada que costaba $2.200 hoy ronda los $3.100.
Con un sueldo promedio de febrero de 2026 ($1.734.357), un trabajador puede comprar hoy 116 hamburguesas, mientras que en 2025 le alcanzaba para 132. En el caso de las pizzas, la capacidad de compra cayó de 79 a 69 unidades en el mismo período.
En el otro extremo de la cadena, la situación de los repartidores es crítica. Un repartidor cobró en promedio $3.033 por pedido en diciembre de 2025, según el Índice APP de la Fundación Encuentro. Para cubrir la Canasta Básica Total de una familia tipo y no caer bajo la línea de pobreza, un trabajador necesita completar 454 pedidos mensuales, lo que equivale a unas 18 entregas diarias sin descanso. El informe señala que “si trabaja esa cantidad, su ingreso bruto mensual ronda $1.376.528, antes de descontar nafta, monotributo, seguro del vehículo y datos móviles”. Actualmente, el 70% de los repartidores se conecta solo 3 horas al día, utilizando la app como un ingreso complementario.
