En el marco del proceso judicial por el fallecimiento de Diego Maradona, peritos forenses describieron las condiciones del cuerpo y revelaron patologías como cirrosis hepática y edema cerebral.
Durante la audiencia del juicio que investiga la muerte de Diego Maradona, uno de los médicos forenses que participó de la autopsia declaró que el cuerpo presentaba un cuadro de edema generalizado. Federico Corasaniti, quien declaró de manera remota desde España, describió las condiciones en las que fue hallado el cuerpo en la vivienda del barrio San Andrés, en Tigre, y señaló que la habitación tenía escasa luz natural y que el paciente estaba recostado en la cama, rodeado de elementos médicos y objetos de uso cotidiano.
El forense detalló la presencia de líquidos acumulados en el cuerpo, un abdomen distendido y signos compatibles con un deterioro general de salud. Durante la autopsia, realizada junto a su colega Carlos Mauricio Casinelli, se constató que el corazón estaba agrandado y que el fallecimiento se produjo el 25 de noviembre de 2020.
En la misma jornada, la anatomopatóloga Silvana De Piero indicó que el hígado evidenciaba una patología compatible con cirrosis, mientras que los riñones presentaban daño por falta de oxígeno. Además, detectaron alteraciones en el corazón, los pulmones y el cerebro, asociadas a acumulación de líquidos y procesos degenerativos.
Por su parte, el bioquímico Ezequiel Ventossi informó que en los análisis toxicológicos no se hallaron drogas de abuso ni alcohol en sangre u orina, aunque sí se identificaron distintos medicamentos. El juicio continúa con la declaración de nuevos peritos y testigos.
En la causa están imputados el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna, la coordinadora Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el jefe Mariano Perroni, acusados de homicidio simple con dolo eventual, un delito que prevé penas de entre ocho y 25 años de prisión.
