Un informe privado revela que la mayoría de los hogares recurre al crédito para cubrir necesidades básicas, mientras la imagen positiva del presidente cae al 35,5%.
Un reciente estudio elaborado por AtlasIntel y Bloomberg, denominado Latam Pulse Argentina de abril, revela datos contundentes sobre la situación económica de los argentinos. Según el informe, cinco de cada diez personas declararon contar con una fuente adicional de ingresos, no para progresar, sino para llegar a fin de mes. Entre las familias que ganan entre $1,5 millones y $2 millones al mes, la proporción asciende al 57%.
En respuesta a los aumentos de precios, el 58% de los consultados redujo su nivel de gasto mensual y casi el 33% se endeudó, especialmente en hogares con ingresos menores a $1 millón y en jóvenes de entre 16 y 34 años. De quienes recurrieron al endeudamiento para subsistir, el 82,8% lo hizo para comprar alimentos; el 60,7% para pagar servicios básicos; y el 45% para cancelar deudas anteriores. En particular, el 45% de la franja de 25 a 34 años se endeudó para pagar el alquiler.
Los principales instrumentos de deuda fueron la tarjeta de crédito (79%), los préstamos de billeteras virtuales (48%) y los préstamos bancarios (46%). Los analistas concluyen que «el panorama es el de una mayoría que transita entre el ajuste constante y el endeudamiento creciente, con una minoría que logra consolidar cierta estabilidad financiera. La capacidad de ahorro —condición básica para la movilidad social— es hoy una excepción antes que una norma».
En el plano político, la imagen positiva del presidente Javier Milei cayó al 35,5%, mientras que la desaprobación subió al 63%. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en -32 puntos, el mismo nivel de marzo, el más negativo de la serie y el peor entre los siete países relevados en la región. El Índice de Percepción Actual quedó en -48,6 y el de Expectativas a seis meses en -19,5, en un contexto considerado «alarmante».
Un 74% de los encuestados definió negativamente el mercado laboral; el 68% hizo lo propio con la economía; el 58% consideró que la situación económica de su familia es mala; y el 56% proyectó un empeoramiento general. Sin embargo, el Índice de Percepción de la Inflación del último semestre fue de 31,7 puntos y las expectativas de aumentos de precios para los próximos seis meses se mantuvo en 9,9 puntos, lo que sugiere cierta expectativa de estabilidad.
Para el 50,3% de los consultados, el principal problema del país es la corrupción; seguido por el desempleo (38,5%), la inflación (35,9%) y la situación general de la economía (32,6%). El Índice de Riesgo Político se ubicó en 48 puntos sobre 100. El 62% considera probable o muy probable que en los próximos seis meses se revelen grandes fraudes o casos de corrupción; el 53% prevé aumentos de robos; y el 50% cree que se incrementarán las huelgas «a gran escala».
En cuanto a la valoración de líderes políticos, Myriam Bregman fue la única con saldo favorable (+1), seguida por Axel Kicillof (-3). Cristina Fernández cerró el mes en -12, tras un repunte en abril. El informe se elaboró sobre la base de 4844 consultas a personas adultas realizadas entre el 24 y el 28 de abril a nivel nacional.
