Un estudio de la consultora 1816 registró que la tasa de irregularidad en los créditos a familias alcanzó el 11,2% en febrero, el nivel más alto desde 2004. El endeudamiento no bancario también crece y preocupa a especialistas.
La morosidad en los créditos a familias sigue en aumento. Según un informe de la consultora 1816, basado en datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero (Cendeu) del Banco Central, la tasa de irregularidad alcanzó el 11,2% en febrero, el nivel más alto desde 2004. Esto representa un incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto de enero y la decimosexta suba consecutiva.
En el sector empresarial, el incumplimiento se mantiene estable, en torno al 2,9%. En el total del sector privado, la mora pasó del 6,4% al 6,7%. Sin embargo, el segmento que más preocupa es el de los créditos no bancarios, donde la mora en los hogares llegó al 30% en febrero, más de dos puntos por encima de enero. Plataformas como Mercado Pago registraron una morosidad del 14,7% en el último año, y otros informes privados muestran porcentajes de hasta el 36% en los peores casos.
El financiamiento en pesos al sector privado muestra señales de agotamiento. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, señaló que desde mediados de 2025 el crédito dejó de crecer en términos reales. “El endurecimiento de las condiciones bancarias y el aumento de la mora explican la desaceleración”, explicó. Según Barbero, el único segmento que muestra expansión sostenida es el hipotecario, mientras que los préstamos personales, comerciales y prendarios registraron caídas reales.
El analista vinculó esta situación a un cambio en la política crediticia de las entidades financieras, que endurecieron los requisitos de acceso al crédito. “Desde mediados del año pasado la mora viene creciendo, y es autoinducida por el propio ciclo de expansión y posterior ajuste”, afirmó. Además, advirtió que el problema estructural del crédito en Argentina es el perfil de endeudamiento: “La capacidad prestable de los individuos es muy pequeña, se puede endeudar dos o tres veces su ingreso, y con eso no se puede comprar una propiedad ni un auto”.
El exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas también se refirió a la situación. Sostuvo que los efectos sociales de la política económica actual ya se evidencian. “Estamos viendo algo dramático: la plata no alcanza, mucha gente se queda sin trabajo”, señaló, y agregó que desde la asunción del actual gobierno se perdieron 300.000 puestos de trabajo en industria, construcción y comercio.
