El presidente Nayib Bukele sancionó reformas penales que establecen penas de prisión perpetua para menores y adultos por delitos graves, modificando la legislación juvenil del país.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sancionó reformas constitucionales que permiten aplicar la cadena perpetua a personas, incluyendo menores desde los 12 años, condenadas por delitos de homicidio, femicidio, violación o pertenencia a pandillas. Las reformas, aprobadas previamente por la Asamblea Legislativa, modifican la anterior Ley Penal Juvenil.
La nueva normativa establece que la pena se impondrá a autores o cómplices a partir de los 12 años de edad. También estipula una revisión obligatoria de la condena para evaluar un posible régimen de libertad controlada. Esta revisión se realizará cada cinco años, comenzando a los 25 años de prisión para los menores, a los 30 para los adultos, a los 35 para adultos con varios delitos y a los 40 años por delitos con agravantes.
Las reformas incluyen la puesta en funcionamiento, a partir del 26 de abril, de nuevos juzgados de lo criminal, que anteriormente eran juzgados de menores. Estos tribunales serán los encargados de realizar las revisiones periódicas de las penas.
Estos cambios se enmarcan en una serie de reformas constitucionales impulsadas por el gobierno de Bukele, que han generado críticas de sectores que consideran que debilitan el sistema de pesos y contrapesos democráticos. Anteriormente, en julio de 2025, se impulsó otra reforma para eliminar los límites al mandato presidencial.
La base de estas medidas es la «guerra contra las pandillas» declarada por Bukele, que comenzó con un estado de emergencia en marzo de 2022, prorrogado por casi cuatro años. Este régimen de excepcia ha suspendido derechos constitucionales y ha llevado a la detención de aproximadamente 91.650 personas, de las cuales, según el presidente, 8.000 inocentes han sido liberadas.
