La Red de Clubes de Rosario señala que la caída del poder adquisitivo afecta la sostenibilidad de las instituciones, que reclaman mayor apoyo estatal para mantener sus actividades.
Los clubes de barrio de Rosario atraviesan una situación económica compleja debido a la dificultad de muchas familias para afrontar el pago de las cuotas societarias, según informó la Red de Clubes de Rosario. La pérdida de poder adquisitivo impacta directamente en la capacidad de estas instituciones para cubrir gastos corrientes y mantener sus espacios.
Chiqui Goñi, próxima presidenta de la Red, explicó que las cuotas, que oscilan entre 36 mil y 50 mil pesos por socio según el club, son cada vez más difíciles de pagar para las familias, lo que reduce la cantidad de asociados. «Los chicos siguen siendo socios porque los padres quieren que hagan deporte, pero cada vez son menos los que pueden pagar», afirmó.
Las instituciones deportivas también deben hacer frente a tarifas elevadas de servicios como luz, agua y gas, sumado a los costos de mantenimiento, indumentaria y salarios de profesores. Goñi destacó que, ante la disminución de la ayuda estatal, los clubes sobreviven «a pulmón» y con el apoyo entre dirigentes.
Hasta el año pasado, programas como «Clubes en Obra» del gobierno nacional y el Coprode provincial brindaban algún tipo de asistencia. Sin embargo, según los dirigentes, actualmente el apoyo es insuficiente. Esteban Ortega, miembro de la Red y dirigente del Club San Martín, remarcó el rol económico de estos espacios: «Los clubes son espacios que crean trabajo y que impulsan la economía local», señalando que en su institución hay empleados fijos y más de 30 contratados.
La situación pone en riesgo la continuidad de actividades deportivas y sociales que funcionan como contención para niños, niñas y adolescentes en distintos barrios de la ciudad.
