La capital española destaca por su amplio patrimonio verde, su movilidad ecológica y una gastronomía comprometida con el medio ambiente, posicionándose como un destino líder en turismo responsable.
Madrid se ha situado en la primera línea del turismo sostenible gracias a su extenso patrimonio verde, sus espacios peatonales y su compromiso con el medioambiente. La ciudad ofrece múltiples opciones para que los visitantes disfruten de su encanto mientras minimizan su impacto ambiental.
Una de las formas más sencillas de explorar la ciudad es caminando. Madrid cuenta con numerosas zonas peatonales y amplias aceras, como las de la Gran Vía o la Calle de Alcalá. Tras la remodelación de la Plaza de España, es posible llegar a pie a lugares emblemáticos como el Palacio Real, el Templo de Debod o la peatonalizada Puerta del Sol.
Más del 55% de las calles de Madrid están arboladas, con casi 300.000 ejemplares que mejoran la calidad del aire. Este esfuerzo le valió el reconocimiento como «Ciudad arbórea del mundo» por la FAO y la Fundación Arbor Day.
Para desplazamientos más largos, la bicicleta es una opción ideal. La capital dispone del servicio BiciMAD, con cerca de 258 estaciones y más de 3.000 bicicletas eléctricas, además de un anillo ciclista que rodea el casco urbano. El transporte público también se suma a la movilidad sostenible con las Líneas Cero, compuestas por una flota de vehículos 100% eléctricos.
Madrid alberga más de 200 parques, jardines y zonas naturales, que suman 6.400 hectáreas de patrimonio verde. Destacan el Parque de El Retiro, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, y la Casa de Campo, con más de 1.500 hectáreas. Proyectos como Madrid Río, de 10 kilómetros junto al río Manzanares, y el futuro Bosque Metropolitano, un cinturón forestal de 75 kilómetros, amplían las opciones para el ocio y el deporte al aire libre.
La sostenibilidad también ha llegado a la gastronomía madrileña. Restaurantes como El Invernadero, del chef Rodrigo de la Calle, o Coque, de Mario Sandoval, han sido distinguidos con la Estrella Verde Michelin por su compromiso ambiental. La ciudad cuenta además con una extensa red de mercados, como San Miguel o San Antón, donde está muy presente el concepto de productos FLOSS (Fresco, Local, Estacional y Sostenible), y con productos que cuentan con Denominación de Origen.
