El filme de 1990, protagonizado por Julia Roberts, cobra nueva relevancia en el debate sobre el acceso y uso de drogas médicas por parte de profesionales de la salud.
El filme «Flatliners», estrenado en 1990, sigue a un grupo de estudiantes de medicina que, con acceso a drogas y equipos médicos, detienen sus signos vitales por unos minutos para luego volver a la vida. La trama ha sido recordada en las últimas semanas en el marco del debate sobre el consumo de sustancias entre el personal médico, tras el caso del anestesiólogo Alejandro Zalazar.
Dirigida por Joel Schumacher, la película -traducida al español como «Línea mortal»- tiene como protagonistas a cinco ambiciosos estudiantes interesados en descubrir qué siente el ser humano al morir. Utilizando fármacos de uso intrahospitalario y dispositivos como desfibriladores, los personajes, interpretados por Julia Roberts, Kevin Bacon, Kiefer Sutherland, William Baldwin y Oliver Platt, se turnan para detener sus corazones y ser reanimados.
La frase «Hoy es un buen día para morir», pronunciada por el personaje de Sutherland, se ha convertido en un ícono de la cinta. Más allá de la experimentación, la historia deriva en un thriller psicológico cuando los jóvenes comienzan a sufrir visiones aterradoras tras sus breves experiencias cercanas a la muerte.
Casi tres décadas después, en 2017, se estrenó un remake protagonizado por Elliot Page. En Argentina, la versión original de «Flatliners» está disponible para streaming en la plataforma Apple TV.
