Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario muestra un récord en la actividad agropecuaria, mientras empresarios industriales y de pymes reclaman medidas para enfrentar una situación crítica.
El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria alcanzó en enero un nuevo máximo histórico, con un crecimiento del 13,3% interanual, según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. El dato refleja un fuerte dinamismo impulsado principalmente por la producción primaria, en el marco de una campaña que se encamina a niveles récord.
Sin embargo, el mismo informe advierte que los segmentos de mayor valor agregado muestran un comportamiento más débil. La actividad agroindustrial registró una leve caída mensual, afectada por la menor molienda de soja y la continuidad de la baja en la faena bovina. En términos concretos, una mayor proporción de la producción se estaría exportando sin procesar, reduciendo el peso relativo de la industrialización local.
Esta tendencia genera atención en el Gran Rosario, donde se concentra uno de los principales polos aceiteros del mundo. Allí, la molienda y el procesamiento de granos no sólo generan valor agregado, sino también empleo y encadenamientos productivos.
Durante la reciente visita del ministro de Economía, Luis Caputo, a la Bolsa de Comercio de Rosario, la Federación de Cámaras Empresarias del Comercio y Otras Actividades (FECOI) presentó un documento advirtiendo sobre la situación crítica de la industria y las pymes. La entidad señaló el impacto de factores que afectan la competitividad, vinculados a la presión impositiva, el acceso al financiamiento y la necesidad de acelerar condiciones para la recuperación productiva.
El presidente de Fecoi, Eduardo Maradona, entregó personalmente el documento al ministro, transmitiendo los reclamos del sector y detallando dificultades para acceder al crédito y contratar personal.
Mientras el sector primario encuentra en el mercado internacional una vía de expansión, la industria enfrenta un escenario con caída de la demanda interna y menor utilización de la capacidad instalada. En el Gran Rosario, esto se traduce en un menor nivel de actividad en sectores como la metalurgia, la maquinaria agrícola y parte de la industria alimenticia.
El resultado es un esquema de crecimiento donde un sector externo dinámico, apoyado en la exportación de commodities, contrasta con una economía urbana que no logra acompañar ese impulso con la misma intensidad.
