Un equipo de investigadores del CONICET y la UBA, con apoyo de la Armada, realizó una expedición para estudiar los vestigios del siglo XIX que evidencian la presencia y la actividad argentina en el extremo sur del país.
Entre el 15 y el 31 de enero, un equipo interdisciplinario de especialistas del CONICET, la Universidad de Buenos Aires y otras instituciones, con apoyo logístico de la Armada Argentina, llevó a cabo la primera campaña arqueológica histórica sistemática en la Isla de los Estados. Este territorio, ubicado a 24 kilómetros de Tierra del Fuego y de acceso exclusivamente marítimo a través del estrecho de Le Maire, alberga restos materiales que documentan la historia de quienes habitaron y trabajaron en la región durante el siglo XIX.
La expedición, enmarcada en el proyecto ‘Aquí Hay Dragones’ y liderada por el marino y veterano de Malvinas Roberto Ulloa, tuvo como objetivo principal generar conocimiento científico y poner en valor el patrimonio histórico insular. «Buscamos visibilizar la importancia de cuidar estos sitios, reflexionar sobre nuestra historia marítima y fortalecer la memoria en el territorio», explicó Carlos Landa, investigador del CONICET y líder del Grupo de Estudios de Arqueología Histórica de Frontera (UBA).
El foco de la campaña fue ampliar la información sobre el rol estratégico y económico que desempeñó la isla durante el siglo XIX, cuando funcionó como base de aprovisionamiento de madera para las Islas Malvinas bajo la gobernación argentina de Luis Vernet. Si bien existen investigaciones previas sobre poblaciones canoeras de miles de años atrás, esta es la primera que se centra específicamente en el período posterior a la llegada de los europeos.
«Nuestro interés parte de la investigación sobre el pasado de las Islas Malvinas en el siglo XIX, particularmente durante la gobernación de Vernet», detalló Landa. Sebastián Ávila, becario doctoral del CONICET e integrante del equipo, agregó: «La Isla de los Estados fue un enclave del cual se extraían recursos para Malvinas. La documentación histórica nos permitió ubicar sitios de interés como viviendas, aserraderos y loberías».
La expedición buscó identificar y recuperar objetos como restos de construcciones, materiales de navegación, utensilios cotidianos y posibles evidencias de intercambio comercial. «Cruzando los hallazgos materiales con la documentación histórica, nos interesa reconstruir circuitos de aprovisionamiento, dinámicas laborales y redes de circulación en el Atlántico Sur», precisó Ávila. El trabajo pretende ayudar a comprender el vínculo operativo entre la Isla de los Estados y Malvinas como un nodo de conectividad en una etapa de consolidación soberana en la región austral.
