El buque Anatoly Kolodkin arribó a la isla para aliviar la crisis energética, en un contexto de tensiones diplomáticas y medidas restrictivas.
Un petrolero ruso que transporta 100.000 toneladas de combustible ha arribado a Cuba y aguarda para realizar la descarga. Según informó el Ministerio de Transporte ruso, el buque Anatoly Kolodkin se encuentra en el puerto con lo que fue descrito como una «carga humanitaria».
La llegada del cargamento se produce en medio de una severa crisis energética en la isla, que ha registrado apagones generalizados en las últimas semanas. La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría permitido que la embarcación atracara, según indicaron fuentes no identificadas.
«No nos molesta que alguien reciba un cargamento. Tienen que sobrevivir», afirmó Trump el domingo, si bien en otras ocasiones ha amenazado con tomar medidas contra el gobierno cubano y ha criticado su liderazgo.
La escasez de electricidad ha impactado en diversos servicios esenciales. Funcionarios cubanos han señalado que la situación ha provocado el aplazamiento de miles de cirugías y ha afectado el acceso a servicios de salud básicos, como tratamientos de diálisis.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió el mes pasado sobre el «impacto cada vez más severo» de las medidas coercitivas en hospitales, saneamiento y suministro de agua, instando a su fin.
El envío de combustible ruso, según estimaciones, podría abastecer las plantas termoeléctricas cubanas durante aproximadamente una semana. Actualmente, Estados Unidos regula el flujo de energía hacia la isla, permitiendo ventas de combustible al sector privado, pero no directamente al gobierno.
