ASÍ QUEDÓ EL CAMIÓN Y FUE UN MILAGRO QUE NO HUBIERA VÍCTIMAS FATALES.
Un nuevo siniestro vial volvió a encender las alarmas sobre el estado y la peligrosidad de la Ruta Nacional 14, especialmente en el tramo comprendido entre Paso de los Libres y Santo Tomé, uno de los corredores más transitados del Noreste Argentino y clave para el transporte de cargas, el turismo y la conexión internacional.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:30 de este sábado, a la altura del kilómetro 505, en cercanías al cruce con la Ruta Nacional 123. Allí, un camión que transportaba un contenedor de carga protagonizó un violento vuelco tras perder el control, cruzarse de carril y «morder» la banquina. El vehículo recorrió varios metros fuera de la calzada hasta terminar volcado sobre la mano contraria, generando una escena de alto riesgo para otros conductores.
El rodado involucrado, un Mercedes Benz modelo LS-1634, era conducido por un hombre de 27 años, quien viajaba acompañado por un joven de 17, una mujer de 47 y una menor de 9 años. Tras el impacto, todos los ocupantes fueron asistidos en el lugar por personal de emergencias y luego trasladados al Hospital San José de Paso de los Libres, donde se constató que presentaban lesiones de carácter leve.
En el operativo intervinieron efectivos policiales, personal sanitario y miembros de los Bomberos Voluntarios de Paso de los Libres, quienes realizaron tareas de rescate, prevención, control del tránsito y aseguramiento del lugar. Durante varias horas, la circulación se vio reducida y se registraron demoras para quienes transitaban por la zona.
Según los primeros informes médicos, las víctimas sufrieron traumatismos múltiples producto del fuerte impacto, aunque ninguna de las heridas puso en riesgo sus vidas. No obstante, el episodio generó preocupación entre automovilistas y transportistas que circulaban en ese momento, muchos de los cuales debieron maniobrar para evitar una colisión.
Este nuevo accidente se suma a una extensa lista de siniestros registrados en el tramo norte de la Ruta 14, caracterizado por el deterioro del asfalto, la presencia de baches, ondulaciones, banquinas inestables y sectores con señalización deficiente. A ello se suma la falta de iluminación en varios puntos y la escasa visibilidad durante la noche o en condiciones climáticas adversas.
Vecinos, camioneros y usuarios habituales advierten desde hace tiempo sobre los riesgos que implica circular por este sector, donde confluyen vehículos de gran porte, colectivos de larga distancia y automóviles particulares. Las maniobras imprudentes, el cansancio de los conductores, las largas distancias sin áreas de descanso adecuadas y las deficientes condiciones de la calzada potencian el peligro.
Además, remarcan la ausencia de controles viales permanentes y la demora en la ejecución de obras de mantenimiento y repavimentación, lo que agrava la situación y expone a miles de personas que transitan por este corredor estratégico para la economía regional.
Transportistas consultados señalaron que «en muchos tramos la ruta está deformada» y que «cuando llueve o hay neblina se vuelve prácticamente una trampa». En tanto, vecinos reclaman desde hace años inversiones sostenidas que permitan reducir la siniestralidad y mejorar la seguridad.
La causa quedó bajo investigación de la jurisdicción correspondiente, mientras peritos trabajan para determinar las causas exactas del vuelco, entre ellas posibles fallas mecánicas, cansancio del conductor o el estado de la calzada.
El episodio vuelve a instalar en la agenda pública la urgente necesidad de mejorar la infraestructura vial entre Paso de los Libres y Santo Tomé, un tramo fundamental para la integración regional, pero cada vez más temido por quienes lo recorren a diario.