La campaña, marcada por la confrontación discursiva y la fuerte polarización con el oficialismo, llega a sus últimas horas con un clima de alta tensión política. El candidato a Gobernador de Limpiar Corrientes respondió a los cuestionamientos de Gustavo Valdés, denunció persecuciones y actos de violencia durante la campaña, y reivindicó la doctrina peronista como guía de su proyecto político. Los próximos días resultarán decisivos para conocer el alcance de estas estrategias y el impacto de los discursos en el electorado correntino.
UNA MULTITUD EN LA PLAZA DEL BICENTENARIO. El mensaje de Ascúa estuvo signado por un discurso cargado de críticas al oficialismo provincial.
n Paso de los Libres, el candidato a gobernador por el frente Limpiar Corrientes, Martín «Tincho» Ascúa, encabezó una multitudinaria caravana que culminó en las inmediaciones de la plaza del Bicentenario. Allí, rodeado de militantes y vecinos, ofreció un discurso cargado de definiciones políticas en el marco del cierre de su campaña local.
El acto fue una demostración de fuerza del peronismo correntino en la antesala de la elección provincial del 31 de agosto. Con banderas, cánticos y consignas, la movilización avanzó por las calles de la ciudad, generando un clima de entusiasmo entre los presentes, con la participación de sectores sindicales, agrupaciones juveniles y representantes de distintas localidades.
La jornada concluyó con las palabras de Ascúa, a las que se sumaron las intervenciones del candidato a intendente Miguel Arias, su compañero de fórmula Juan Legarreta y los aspirantes al Concejo Deliberante Marcelo Cuevas y Patricia Avalos, quienes coincidieron en plantear un llamado a la unidad y a la defensa de los intereses locales.
RESPUESTAS DIRECTAS A GUSTAVO VALDÉS
Uno de los momentos más resonantes del discurso de Ascúa se produjo cuando respondió a los cuestionamientos recibidos en los últimos días por parte del actual gobernador Gustavo Valdés. En un tono firme y desafiante, sostuvo: «Yo puedo ser pelado, puedo ser bocón y hasta me puede llamar culo sucio, pero no soy chorro».
El candidato de Limpiar Corrientes fue más allá y señaló: «Le quiero decir al que se cree el patrón, el rey, el monarca, que yo puedo ser pelado, puedo ser bocón y hasta me puede llamar culo sucio, pero no soy chorro y no necesito ponerlo a mi hermano en la gobernación para no ir preso». La frase generó aplausos entre los asistentes, que acompañaron con cánticos.
CRÍTICA AL PODER PROVINCIAL
En la misma línea, Ascúa profundizó las críticas hacia el oficialismo provincial. «Se cree el dueño de Paso de los Libres, el dueño de Corrientes, se cree el dueño del destino de 1.212.696 correntinos, pero es miedo porque van a tener que probar trabajando, viven de la teta del Estado hace más de 30 años», afirmó.
Ascúa cuestionó la concentración del poder en torno a la figura del actual mandatario y su espacio político. En ese marco, remarcó el deber de abrir paso a una renovación en la conducción política de Corrientes.
El dirigente también hizo referencia a los episodios de violencia registrados durante la campaña. «Nos rompieron los carteles, nos insultaron, nos denunciaron, nos querellaron, nos mandaron la policía, nos persiguieron, nos tiraron con balas en Tapebicuá y podrán arrancar mil flores pero nunca van a terminar con la primavera peronista que empieza este 31 de agosto», expresó.
Doctrina peronista
En otro pasaje de su discurso, Ascúa enmarcó sus definiciones dentro de lo que consideró la esencia del peronismo. «Le quiero responder abrazando la doctrina peronista, que no es otra cosa que la doctrina social de la iglesia, y que no es otra cosa que la doctrina cristiana: acá está la otra mejilla, sigan insultando, nosotros tenemos el mandato de nuestro pueblo, nosotros vamos a caminar para construir otra provincia», manifestó.
El candidato vinculó sus propuestas con valores tradicionales, resaltando la raíz social y comunitaria de su proyecto político, con una apelación a la doctrina cristiana, con fuerte componente simbólico, orientado a acercar su discurso a sectores más amplios de la sociedad correntina.
Además, reforzó la idea de que los dirigentes deben actuar como servidores públicos antes que como figuras de poder. «Hay que poner las cosas en orden, no somos patrones, somos los primeros servidores públicos del mandato que nos entrega este bendito pueblo», subrayó.